lunes, 24 de noviembre de 2014

El relleno del pavo, en tiempos de Alejandro

Yo no sé ustedes, esta situación económica -no le llamo crisis porque, sinceramente, le he cogido cariño a la palabra- está cambiando nuestra manera de hacer las cosas. Si no es que nos reinventamos (en algo bueno o malo, pero en algo), nos volvemos gente sin corazón. Como los políticos, pero sin dinero... Y sin entrar en análisis políticos, este cuatrienio ha sido peor que te dé un ataque de tos y diarrea a la vez. 

Todo, TODO es más caro. La luz, el agua, la ga-so-li-na... Ya nadie canta "dame más gasolinaaa". Porque me descuadra la semana. La que ya estaba descuadrada. ¿Y qué me dicen de la compra? ¿Qué compra?, me dirían ustedes, si ahora todas las filas del supermercado parecen filas expreso. Y esos precios... Uno se siente comprando en Freshmart, de lo caro que está todo. La corned beef parece carne de vaca sagrada... 

Perooooo, en esta semana no puede faltar el consabido pavo el día de Acción de Gracias, el cual de casualidad cayó este año también jueves. Y, ¿qué sería el pavo sin su buen relleno? Porque a ese pavo seco no hay quien le meta mano sin ese rellenito. Hay gente que lo rellena de mofongo, yuca, carne molida, tocineta, pasas (???), ustedes saben, de todo. El problema es que, en "tiempos de Alejandro" (García Padilla, el incauto ese que vive en Fortaleza al que no le han avisado que es gobernador), ese tipo de materiales se pueden poner bastante inaccesibles para nosotros, los hijos del salario mínimo y del IVU. ¿Entonces qué hacemos? ¿Nos comemos el pavo "estraiiii"? ¿El pavo que nos va a traer el montón de familia que tenemos vendrá igual? ¿Este "Sangivin" estará más soso que comida de hospital? ¿Alejandro pagará el bono esta semana? ¿Leonardo Di Caprio ganará un Oscar algún día? ¿Pitbull se lo estará untando a JLo? Muchas preguntas, sin respuestas (menos la última, hello, Pitbull no perdona). 

Tranquilos, señoras y señores, que no hay lista que la Crisis no pueda darnos. Y no se quedará pavo sin relleno en esta semana, porque estas son las 5 alternativas a precios módicos para poner ese pájaro a gozar... Se oye medio feo, pero es para no repetir pavo... Ustedes entienden:

1. El azúcar de las mallorcas

(Imagen de: www.magacin.com)

Ya saben, ese polvito blanco que viene en una bolsita amarrada al paquete de las mallorcas. Hablemos claro, nadie usa esa azúcar. Primero, el pan ya es dulce solo, ¿para qué endulzarlo más? Segundo, no hay quién te quite la ñoña esa de la ropa cuando te cae encima. Parece como si hubiésemos estornudado mientras nos dábamos un pase de perico. Y con todas las mallorcas que compramos en Puerto Rico, podemos usar ese azúcar para rellenar el pavo y darle un saborcito dulce-salado. Y lo de salado quizás se los quedo debiendo, porque ya el que no adobó el pavo está un poco tarde...

2. Salchichas

(Imagen de: mi gabinete)

Ese Gonzalo nos ha dejado un superávit de salchichas en las alacenas. El verdadero huracán fue en los supermercados, categoría 7(% del sales tax). Y ni haciendo arroz con salchichas cada 2 días se acaban. Pues, vamos a aprovecharlas en el pavo. Claro, si no se quiere sentir caníval, use las de la foto, porque las demás lo que les falta es uñas para que parezcan dedos...

3. Los dulces de Halloween

(Imagen de: www.candywarehouse.com)

¿Ustedes vieron a niños "tricotear" este año (sin contar en los "malls")? Yo tampoco. Por supuesto, eso significa ¡MÁS DULCES PARA MÍ!... si se hubiesen comprado. Y la cosa es que después de un tiempo no hay quién le meta mano porque se emplegostan. O sea, que hay que usarlos rapidito. Dulces... pavo... ¿me captan? En vez de pasas (?????) o almendras (?????????????????), pues nada como bombones de fresa dentro del pavito...

4. Pop corn

(Imagen de: www.popcorn.org)

Con el montón de bochinches que traemos o formamos en las actividades familiares, el "poscón" nos hará falta... Y es barato, o sea que podemos compartirlo. Pero por favor, cuando vayan a Walgreens lean las etiquetas antes. "Unflavored" no la hace.



5. El pavo que sobró de las actividades de tu trabajo

(Imagen de: salixisme.wordpress.com)

Antes de comer pavo en tu casa, ya te lo "jartaste" en el trabajo. Y total, ¿en qué cambiaría el sabor? Si no es el jueves, comoquiera vas a estar 2 semanas comiendo pavo, o sea... Y gratis. Porque el jefe no va a paralizar los aumentos de sueldo por los gastos de la fiesta, qué va. 

¿Saben qué es algo bien bueno de que pase esto este mes? Que las elecciones también caen en noviembre. Espero que nunca se nos olvide. Porque no hay nada más justo que los que ahora nos oprimen, compartan la crisis con nosotros algún día. Pero no le llamen crisis, recuerden. Por alguna razón le tengo mucho cariño a esa palabra...



domingo, 16 de noviembre de 2014

Lo importante es competir (y sonreír)

De los momentos más emocionantes de unos juegos deportivos internacionales, uno que siempre sobresale y nunca se olvida es la ceremonia de apertura. Todas las delegaciones desfilan orgullosas con su bandera y reciben el saludo del soberano. Delegaciones grandes, otras pequeñas en tamaño. Y hago esta salvedad porque no hay nada de "pequeño" en representar a tu país. Porque al menos, hay una delegación en los presentes Juegos Centroamerianos y del Caribe Veracruz 2014 que está compuesta de un solo atleta. 

Imaginemos la ENORME responsabilidad que lleva este hombre sobre sus hombros de representar él solo a su tierra. Pero el solo ver la sonrisa en su rostro y el orgullo con lo que cargaba su bandera, me hace pensar que se sentía con su país entero desfilando con él.

Esperaba a la delegación de Puerto Rico, con ese orgullo de quien ve a ese buen amigo cuando le salen las cosas bien. Y llegaron. ¡Que muchos eran! ¡Y que vacilón montaron en esa pista! Todos sonrientes, con sus celulares grabando el momento que quedaría mejor grabado en su memoria. Buscando las cámaras de televisión para enviar sus saludos a sus familias y amigos. Bailando y saltando, llenos de alegría con la oportunidad y el PRIVILEGIO de llevar los colores patrios. 

Aquí no voy a entrar en análisis ni predicciones sobre la actuación de los boricuas en estos juegos, porque no soy un experto. Si, habrán sus medallas, sus sorpresas y sus derrotas. Estas palabras, más bien, son para recordarnos a todos la importancia social de este tipo de competencia. A mí, sinceramente, no me importa el gasto incurrido en llevar una delegación a estos juegos. En este país se gasta dinero en cosas que realmente no aportan nada a nuestra sociedad (véase Donahue, Lisa). En estos "analistas políticos" que critican la participación en estas competencias pero si les gusta recibir dinerito de los partidos políticos para hacernos engullir la demagogia tribalista (véase Dávila Colón, Luis; Pabón Rosa, Luis et al.)  ¿Ahora no hay dinero para hacer funcionar el gobierno? Pues, ¿qué culpa tiene el deporte de eso? Díganme solo una buena razón para querer quitarle a nuestros niños, niñas y jóvenes la oportunidad de ir a otros países a representarnos. A esos niños, niñas y jóvenes que todos los días hacen deporte y no le dan oportunidad a los vicios de nuestra sociedad a que los descarrilen del buen camino. Quienes tienen infinidad de talentos y los quieren compartir con el mundo. Vamos a darle el escenario para que lo hagan. Para que el mundo sepa que aquí también se juega y se juega bien...

Estas fotos las tomé de la transmisión de TV de la apertura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz. Me perdonan los fanáticos de Ricky Martin, pero esta gente es la que de verdad me llenó de orgullo. ¡Puerto Rico! ¡Puerto Rico! ¡Puerto Rico!












jueves, 13 de noviembre de 2014

Todos tenemos nuestra propia guerra

Mañana se celebra el llamado "Día del Veterano", donde le rendimos honor a los que han peleado en las diferentes guerras, sirviéndole a su pueblo. Un homenaje muy merecido a aquellos hombres y mujeres que han sacrificado y hasta perdido sus vidas luchando por nuestra libertad (estemos de acuerdo con la guerra o no). Y también es un día para recordar la guerra que estos héroes pelean acá luego de terminar su misión: múltiples heridas y complicaciones físicas en cuerpos que estaban completamente sanos, problemas burocráticos para recibir los tratamientos físicos y psicológicos que necesitan, la realidad de que sus vidas no serán las mismas de ahora en adelante... No es fácil para ellos no allá ni acá. Pero, ¿y qué tiene que ver eso con nosotros? Quizás literalmente nada. Sin embargo, analizando nuestro diario vivir, cada uno de nosotros tiene su propia guerra, que pelea como puede y con las armas que tiene a la mano. Muchas de esas guerras tienen un fin noble. Otras, las perdemos desde el saque. Pero son nuestras guerras. Y nadie las puede pelear por nosotros.

Como la madre o el padre que cría sola o solo a sus hijos. Porque aunque los hijos son una bendición, criarlos sin el otro padre jamás será fácil. Ese vacío no es fácil de llenar. A veces es imposible. Y si a nosotros se nos hace difícil entenderlo, lo es mucho más el explicárselo a nuestros hijos si la razón de la ausencia es voluntaria y no aparece ni en las páginas amarillas. Pasan los días, los meses, hasta los años y ni rastro de mi papá (o mamá, aunque no lo creamos). No está ahí para despertarlos, para ayudarlos a prepararse, para darles el desayuno, para llevarlos y buscarlos a la escuela, para ayudarlos con las tareas, para llevarla a las prácticas del equipo, para contarles su cuento a la hora de dormir... El ejército eres tú misma o tú mismo, y la guerra es con las cargas diarias.

Y alguien que sabe de cargas es el que lucha con sus vicios. Esos mismos que se han apoderado de su cuerpo y su mente, y no le permiten pensar ni desear nada más. Todo pierde importancia: la familia, la pareja, el trabajo, los sueños, las metas... Te declaras la guerra a ti mismo, sin piedad. Y aplastas tu voluntad, y quedas a merced de la droga, del alcohol, de ese vicio que no te deja ser libre.

Aquel o aquella que tiene dos o tres trabajos para poder vivir, parece que vive encerrado. Salir de uno para entrar al otro. Y luego al tercero... Dile adiós a dormir, a divertirte, a estudiar, a tu familia, a tu vida social... ¿Y nos disfrutamos ese dinero? No, es para pagar, para intentar estar al día con la luz, el agua, el carro, la casa... Tú menciónalo y lo debes. No siquiera para ahorrarlo, da. Y si rompes noche, mucho menos vale la pena. Le declaras la guerra a la pobreza. Una guerra que peleamos muchos, a toda hora...

Como quien trabaja mientras tu y yo dormimos para nuestra seguridad o salud. Si, a los que nos gusta pelearle e insultar. A esos policías, bomberos, médicos que dejan sus familias para cuidarnos y protegernos a todos. Que aunque le deban dinero, se ponen el uniforme para cumplir con su deber. Mientras nosotros dormimos o jangueamos tranquilos. Si, siempre hay manzanas podridas entre ellos. ¿En dónde no? Pero para aquel que no ha roto noche nunca, no es fácil. Hay que hacerle la guerra a la vida fácil para poder seguir adelante.

Adelante, bien preparados, como quien estudia y adquiere conocimiento. Y decide que la ignorancia no lo va a marginar ni a doblegar frente al montón de listos y tramposos que, lamentablemente, viven entre nosotros. Porque el conocimiento siempre será poder. Y es algo que nadie te podrá quitar. Y abre puertas que no imaginamos. Es pelear por las oportunidades.

Y no hay mayor oportunidad que la vida misma. Y eso lo sabe mejor que nadie quien vive con una limitación física o mental. Ahí tu propio cuerpo te declara la guerra diariamente. Y tu mejor arma son las ganas y la voluntad de seguir adelante. Desde el simple acto de levantarte, vestirte, comer, escribir, leer, moverte puede ser una dificultad que puede doblegar a cualquier persona. Pero estas personas nos enseñan que, quizás, ese problema que vemos tan grande no lo es tanto.

Un problema que si es grande, y toca las vidas de muchos, es la violencia. Quien sufre de violencia libra una guerra prácticamente desarmado. La violencia conyugal. Contra los hijos. El bullying en las escuelas. El hostigamiento laboral. La gente matándose en las calles. Nuestra sociedad parece un escenario de guerra. Donde corres más peligro que en Irak...

Pero los buenos son más, los que dan la milla extra. Esos padres, esos maestros, esos empleados, esos misioneros, esos seres humanos que le declaran la guerra a la mediocridad, a la conformidad, y que trabajan por un mejor mundo. En sus casas, en sus empleos, sus salones de clase, sus iglesias, y adonde quiera que van. Y le enseñan al mundo el mejor de los rostros: el del amor al prójimo.

A quienes han luchado y hasta derramado su sangre para el bien de una nación, no hay palabras suficientes para darles las gracias, estamos eternamente agradecidos. Y a los que todavía luchan, en el frente de batalla y en su realidad diaria, mi respeto y apoyo. Hay que seguir... 

martes, 3 de diciembre de 2013

Un pequeño recordatorio...

Sólo un pequeño recordatorio...

Casi nunca, nada de lo que queremos que pase... pasa. Porque no hacemos que pase. Y no siempre "hacer que pase" significa una acción concreta, sino un dejar que El que puede hacer, haga. Porque, si algo distingue a la persona madura es que sabe sus límites.

El día tiene 24 horas, y a veces estamos ocupados, preocupados, cargados 25 de ellas. La crisis económica y social que ataca las familias, los eternos problemas laborales, la criminalidad producto de la desigualdad social... Todo eso tiene un efecto erosivo en el ser humano. Se refleja en su salud física, mental y emocional. Literalmente, le "chupa el vivir". Buscamos ayuda y vemos que todos estamos iguales de fastidia'os. ¿A dónde acudimos entonces? Mejor dicho,  ¿a quién? 

Y, en mi opinión, parece mentira que a estas alturas del juego nos hagamos esta pregunta. Pensemos: ¿el hacer siempre lo que nos da la gana nos ha servido de algo? ¿Las salidas fáciles del busconeo y el crimen duran para siempre? ¿Desde cuándo alguno de nuestros planes no nos falla?... 

Saben por dónde va la cosa, ¿verdad?

Claro que sabemos. Lo sabemos porque nos enfrentamos a esa realidad y no la queremos aceptar. Nos hemos querido hacer los fuertes mientras vivimos la vida de tropiezo en tropiezo, dando tumbos sin dirección sólo por orgullo. Por no saberse humillar. Y decir: ¡Te necesito, Señor!

Pasan los días, recibimos golpe tras golpe, hacemos planes sin pies ni cabeza que pensamos nos darán las cosas que necesitamos... Les tengo una noticia: nadie sabe mejor lo que necesitamos que ese Padre que nos creó. Nadie sobre la faz de la Tierra, ni con todo el dinero del mundo, puede echar a andar el plan de vida que debemos vivir si no es por el Señor que proveyó a Abraham y hoy día nos puede proveer a nosotros. Proveernos de salud, de prosperidad, de amor, de felicidad. 

Por supuesto, eso no quiere decir que no tengamos y hagamos nuestros planes y nos planteemos nuestros objetivos. Eso es normal y esperado en un ser humano. Pero, ¿qué nos cuesta que Dios afine, pula, acomode y hasta cambie nuestros planes? ¿Por qué todo tiene que ser como nos da la gana a nosotros?

A este mundo tan violento, les hace falta más gente que vivan con mansedumbre. Que vivan más el conocido refrán "el hombre propone... y Dios dispone". Que hagan, trabajen, se esfuercen, luchen, no se rindan. Pero puestos en manos del Señor, reconociendo que el tiempo de Dios ni se adelanta ni se atrasa. El tiempo de Dios es perfecto. Y Su voluntad siempre, SIEMPRE, es mejor que cualquiera de nuestros planes.

lunes, 25 de noviembre de 2013

No bono... No problem?

Ya estamos en la semana de Acción de Gracias - o Thanksgiving en buen puertorriqueño - y lo esperamos con ansias: el bono de navidad. Nada como comerse el tercer plato de pavo del día sabiendo que tengo ese bonito achoca'o en la cuenta de banco listo para hacerlo cantos el Viernes Negro...

Peeeeeeeeeero, con estos vientos de pelambrera que están soplando en Puerto Rico y la noticia de que no lo van a pagar esta semana, pues esas compras navideñas... ehhh... ¿cómo lo digo?... se pueden ir a la fregada. Imagínense este triste cuadro: esas paletas en Sam's Club y Costco llenas de televisores abandonados por nuestros miserables bolsillos, Toy's R Us con el mismo fluyo de gente como si fuera mayo, nosotros posteando en Facebook y Twitter desde la misma maraca de teléfono que no puedo cambiar porque lo que llevo de contrato son 3 meses... No, no puedo continuar, se me aguan los ojos...

¿Qué haremos este viernes si el bono no llega y nuestros bolsillos están más desiertos que la parte trasera de los pantys de Miley Cyrus? ¿Cómo puedo poner en lay-away el PS4 para el nene, para que lo ponga al lado de los otros 3 modelos anteriores que tiene cogiendo polvo en una esquina? No se preocupen, pequeños saltamontes...

Aquí en la Crisis sentimos su dolor, porque es el nuestro también... Por eso, hemos ideado la lista de las 5 formas para pagar los regalos de Navidad este Viernes Negro si el bono está más perdido que Adán el Día de las Madres... En orden ascendente:

5- Cantando en el karaoke de Mr. Cash. Después que tu vayas lo más tirao posible para que él te eche en cara que tiene chavos y tú no, ese dinero es tuyo. O mejor aún, va y te regala ese Playstation que ha pasado por tres mudanzas y está más guaya'o que un boleto de Raspa y Gana...

4- Con el dinero del Christmas Club... ¿que se te olvidó abrirlo? Ehhhh...

3- Dando este único tarjetazo... ¿Qué? ¿Que ibas a saldarla con el bono? ¿Que está más trepá que la Vampy en su video? Bueno...

2- Con los chavitos que te ganaste con el IVU Loto. Si, con los $25,000... ¿No te has ganado nada? Serás tú, porque mucha gente ha ganado... Bueno, no conozco a nadie, pero debe haber alguien... Mira, en serio, eso es senda cogía de pen...

1- Con lo que te ganas trabajando... ¿Que trabajar no es parte de tus aspiraciones profesionales? ¿Que si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos? ¿Que primero muerto antes de semejante infamia? Te guillaste de Dayanara...

Cinco formas... y ninguna sirve. Porque en tiempos de crisis, no hay fórmula mágica para resolver las cosas. En momentos de crisis, hay que saber adaptarse, enfrentando la realidad y tomar las medidas necesarias para paliar las dificultades. Si antes se podía y ahora no, esa es la que hay y hay que bregar como se pueda. El bono va a llegar, Dios mediante. Lo que no puede faltar desde ahora es la buena actitud ante los retos. Nadie nos puede quitar la bendición que nos toca, si viene de Dios. Total, mientras más tarde llegue, más nos dura. Ok, esta explicación tampoco sirve...


Imagen cortesía de http://laboralista.wordpress.com

martes, 22 de octubre de 2013

#F**kOffTempo

Escribo estas palabras en las primeras horas del jueves siguiente al día en el que Tempo volvió a Puerto Rico. ¿Tempo? Si, el mártir del género urbano. La víctima de sacrificio. Un héroe para un montón de estúpidos que le creen las excusas que da.

Si, porque el tal David Sánchez Badillo se canta el inocente. Les encanta cantar sobre drogas, armas, crimen, pero a la hora de la verdad son los más ignorantes y fue "alguien que los setió". Si, mijo, si.

Lo lindo es que fueron al aeropuerto a recibirlo. Oscar López Rivera pudriéndose en una cárcel federal y esta sarta de imbéciles fueron a recibir a la joyita esta. No, si este país es hijo del castigo. 

Por mi, la gente puede hacer de su vida un tambor y dejar que se lo toquen como quieran. Ni conozco ni me hace falta conocer al gran Tempo. Pero me molesta que en este país se glorifique la mediocridad, la corrupción, la "buscaera"... A cualquier pellizca zipper lo quieren endiosar y canonizar, como a Tupac Shakur. Ese es otro rebulero más que lo quieren hacer ver como la mano derecha del Apóstol Pablo. 

Me imagino que los noticieros van a empujarme por ojos, boca y nariz las horas de trabajo comunitario de San Tempo, como para alimentar el morbo de este país (como si eso hiciera falta). Igual la bola de imberbes que van a comprarle las taquillas para los conciertos que por ley va a dar. Para eso si no hay crisis, ¿verdad? Ojalá les descubran el pillo de luz y el de agua que tienen puestos en sus casas...

Este pueblo tiene que aprender. De este país cada día se larga la gente productiva y cada vez quedamos menos. Nuestros niños y niñas no tienen a quién mirar como ejemplo. ¿Los padres? En el aeropuerto con camisas de #FreeTempo. Los problemas se suman y la gente enfocada en un tipo que no compone NADA en este país. Gente productiva fuera, Tempo pa' dentro. 

No iba a escribir nada hasta el lunes, pero me revientan este tipo de cosas. Y aquel que se sienta ofendido por lo que digo aquí, más vale que se revise bien, porque no se puede justificar lo injustificable. ¿#FreeTempo? No, mejor sería #F**kOffTempo.

lunes, 21 de octubre de 2013

Respeto y justicia

Estoy seguro que nos ha pasado a todos: ir a una oficina del Gobierno a buscar servicios y no nos tratan con cariño, con empatía, con consideración... Observen que no he utilizado la palabra "respeto". Y por ahí va la cosa hoy.

Le voy a decir algo, por el bien de su salud mental: si usted busca todas esas cosas en una oficina de gobierno, lamento la decepción que se va a llevar. Esas cosas búsquelas en su casa, no afuera. Las oficinas de gobierno se hicieron para dar servicios, no para darle cariño a nadie. Y eso lo sé porque yo soy ciudadano también. Y no siento que me apuñalaron con una estaca porque no me contestaron los buenos días. 

Así como hay afuera, en las oficinas hay diversidad de personalidades. No todos lo tratarán igual. El verdadero éxito de un equipo es que todos aporten por el bien común. Si la oficina funciona, ¿hace falta algo más?

No vaya a las oficinas de gobierno a quejarse de todo el Gobierno. Le ocurrirá una de dos cosas: lo van a ignorar como bolsa de... o le pondrán a un supervisor que probablemente le diga lo mismo que el que lo atendió antes. No es que no se queje: sólo canalícelo correctamente. Y todavía no he hablado de respeto...

Porque el respeto lo merecemos todos, pero no lo confundamos con cariño, con pasarle la mano... Yo lo respeto a usted cuando lo ayudo a conseguir lo que necesita, pero bajo las reglas de la agencia, no las suyas. Yo lo respeto cuando no le hago perder su tiempo. Trate de no hacerme perder el mío y siga instrucciones. Yo lo respeto cuando le pregunto, le requiero más papeles, cuando le digo lo que le falta... No es por fastidiarlo. Es porque el respeto hacia el otro viene de ser justo. De tratar a todos por igual. De dar lo máximo por usted. Porque la vida no es justa: eso nos toca a nosotros. 

Es duro, es difícil. Pero hay que seguir.

lunes, 14 de octubre de 2013

Lo que importa es el día libre

Si te creías que hoy era libre... te has podido dar tremenda jo...

Hoy no es libre, por enésima vez. El 12 cayó sábado, aceptémoslo. Ya el año que viene no hay break. Además, ¿qué rayos estamos celebrando tanto? 

¿El "descubrimiento" de América? Y toda esa gente que vivía de este lado, ¿cómo llegó? ¿En una gira del Turistólogo? Por favor, no seamos ilusos. El 12 de octubre de 1492 fue el escalamiento más grande de la historia. Vinieron los colonizadores de presenta'os a quitarle la paz a los indígenas, que hasta esnús iban por ahí sin hacerle daño a nadie. 

Los colonizaron, los esclavizaron y casi los exterminaron. ¿Se me quedó algo? Ah, si, los saquearon. Se llevaron todo el oro, bien lambíos. Wow, ¡qué ganas de celebrar tengo! 

Lo que importa es el día libre. Extender el fin de semana. El mismo donde hubo 17 asesinatos. El mismo donde seguimos hablando de un rapero que se quedó en el mismo viaje en ketchup de finales de los 90 y recibimos como un héroe. El mismo donde nos importa más la fiesta de Barbie de Bodine que los verdaderos problemas de nuestro país. La Isla Estrellá. Porque si que hemos hecho un gran trabajo votando por gente inepta que han fastidiado el país, por años y años. Pero los pueblos merecen los líderes que tienen.

Aquí lo que debemos celebrar es que no venga un rayo y nos parta en dos, porque si que hemos hecho unos méritos... Vivimos con el cerebro, con el alma, con los valores, en eterno día libre. Acusamos de hipócrita al otro y nosotros somos los primeros que sacamos a pasear al moralista solo de vez en cuando. Cuando nos acordamos, cuando no conflija con Caso Cerrado. La ética, la moral, los valores, no conocen horario de servicio, son 24/7...

Pero lo que importa es el día libre. Y no son malos. ¿A quién le molesta un lunes libre? Porque estoy seguro que todos los que se quejan de que al Gobierno le dan muchos días libres, están locos por entrar al "honorable" "Estado" "Libre" "Asociado" para jartarse de días libres. Es fácil de la boca pa' fuera. Lo que si es duro es, al momento de meter mano, tirar pa' lante. Donde sea que trabajemos. Dejemos ya las malditas excusas. ¿Tienes que trabajar sábado y domingo? Such is life! Hay gente que no tiene trabajo. Y viven días libres forzados.  Los que sí tenemos: hay que trabajar, y duro.

De verdad que hace falta el día libre. Pero, ¿saben qué? No hay tal día libre. Porque todos los días tienen su lucha. Todos los días, el simple hecho de abrir los ojos es una invitación a tomar una de dos decisiones: o vives o mueres. Vives con todas tus fuerzas o mueres lentamente. Tómate el día... y piénsalo.




(imagen: http://es.wikipedia.org)

lunes, 7 de octubre de 2013

La vida que me da la gana

Siempre existen cosas que, al hacerlas, nos dan placer, alegría, satisfacción. ¿No les sucede? En mi caso, por ejemplo poniendo uno, es ver lucha libre. Sentarme frente al televisor, o en una cancha, a ver una buena cartelera me entretiene mucho, me libera de muchas tensiones... ¿Y eso por qué? Muy fácil. Me remonta a mi niñez.

En este mundo tan acelerado y loco, ¿no hace falta volver a ser, por instantes, niño de nuevo? La mayoría de nosotros, en mayor o menor forma, disfrutamos de nuestra infancia. Y una de las cosas que me transporta a esos años es ver las luchas. Esos personajes eran héroes para mi, me hacían soñar, me regalaban un buen rato de emociones. Imitarlos, jugar a la lucha libre, comprarme máscaras y ponérmelas... 

En esos años no habían problemas, ni deudas, ni grandes obligaciones. Solo estudiar y portarse bien. La mejor época de la vida y ya no volverá. Ahora, todo es trabajar, pagar, estirar el dinero, sobrevivir. Nos hemos olvidado de disfrutar la vida. Y todo es nuestra culpa. Si, y más cuando este mundo cada vez se privatiza y deshumaniza más. Nos hemos mentalizado en que ya a esta edad no es necesario divertirse. Y divertirse no quiere decir emborracharse como un puerco. Ya no es necesario disfrutar la vida. Estamos muy ocupados metidos en tapones, filas, oficinas, tiendas, centros comerciales. 

Hemos dejado atrás el pasear, el jugar en la calle, el tirarse en el sofá a ver películas... No son las cremas para la piel ni las cirugías las que nos hacen ver más jóvenes, son esos instantes en los que nos olvidamos de ser adultos, y volvemos a vivir la vida como la queremos vivir y como la disfrutamos. 

Claro que hay que trabajar. Claro que hay que estudiar. Claro que tenemos que cumplir con todas nuestras responsabilidades. Pero todos esos sacrificios deben ser dirigidos a poder vivir una vida bajo nuestros términos. Que el existir no sea lo que nos tocó, sino la oportunidad de que sea lo que nos dé la gana. 

Cada vez que puedo, me siento tranquilito a ver mis luchas. Y lo seguiré haciendo, porque me gusta. Eso que nos gusta, si no nos hacemos daño ni a nosotros ni a otros, ¡vamos a hacerlo! Así, porque nos da la gana. Porque nos da ganas de vivir. Porque es lo justo después de tantos sacrificios, tanto trabajo, tanto tiempo perdido...