Aquí estoy, sobreviviendo el vil asesinato del idioma inglés en Idol Puerto Rico, y el de la comedia por Roberto Arango en Noche Ilegal de Univisión. Sin embargo, en un esfuerzo por discutir los verdaderos issues en este país, en esta ocasión nos concentraremos en un problema del que me he percatado leyendo los status de varias féminas en Facebook. Una situación que merece nuestra diligente atención. Y es que muchas chicas han escrito en sus status: "Tengo una vaca en el baño."
Olvídense de la corrupción en el gobierno. También de la criminalidad rampante a causa de la falta de valores. Y ni hablar del baile de Joe Joe en Mira Quien Baila. El problema que nos atañe como pueblo en estos momentos es la presencia no bienvenida de ganado en nuestros baños. Ya suficiente tenemos prestando el baño a los vecinos...
Y es que no hay status que grite: "¡Este pueblo está bien jodío pa'l carajo!" como esa barbarie. Sobrepasa los de los países, los meses y las pulgadas. Y mira que hubo gente que se llenó la boca de pulgadas con esos status...
Ok, ya identificamos el problema. ¿Cómo lo resolvemos? Porque no vamos a soltar esas vacas a la calle, faltaba más. Yo, con la seriedad que me caracteriza, aprovecharé para proponer 5 usos para esas vacas en el baño:
1- Baños de leche: No será leche de cabra, pero eso con la canción "Hombres en la noche" de Vitiiiiiiiiiin no tiene precio... ¡Espera! Son mujeres las que postearon lo de las vacas. Me puse a divagar...
2- Para tender la toalla: Porque nada mantiene una toalla limpia como ponerla encima de una vaca. Y el detalle soberbio de las moscas que se le van a pegar...
3- Mascarilla: No me pregunten de qué... Pero material de más habrá.
4- Como "amiga en el baño": Para que le haga compañía al "amigo"... de estar disponible.
5- Para darse cuenta que tu baño es muy pequeño para tener una vaca en él y que Facebook es ya bastante pendejo para como empeorarlo con esas estupideces...
(Inhala... Exhala... Inhala... Exhala...)
Como vemos, el problema no es tan grande cuando se tiene la solución. Así que abrace su vaca, ordeñe esa ubre como demente y recójase a buen vivir, so canto de joya.
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martes, 2 de octubre de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
La noche de los puercos
¡Qué bonito! ¿Qué es lo primero que veo en Facebook, Twitter y en los periódicos electrónicos de Puerto Rico el domingo? Fotos de las condiciones en que quedaron nuestras playas luego de la celebración de la Noche de San Juan. Hoy no voy a elaborar mucho: ¡que mucho puerco y puerca vive en esta isla!
¿Cómo es posible que disfruten de las playas y se vayan dejando las toneladas de basura que dejaron anoche? ¿O les gustaría que los invitados a una fiesta en su casa se la dejen igual? Eso es cosa de puercos.
Si nosotros no somos capaces de cuidar lo más básico que tenemos como seres humanos, la tierra en que vivimos, en mi libro perdemos el derecho de criticar cómo está la sociedad y quejarnos de los problemas sociales. ¿Con qué cara? Porque, si usted fue de los que ensuciaron la playa que visitó anoche, es un(a) puerco(a) y lo sabe. Y si no lo sabía, se lo aviso.
Puerto Rico es una isla como ninguna otra, y lo menos que debemos darle a cambio de brindarnos un hogar es amor, cuidado, respeto. Ya está bueno de que destruyamos el mayor regalo que Dios nos ha dado: nuestra tierra. Y no, no me tiene que dar igual esta vez porque haya pasado antes. El tiempo de cambiar lo que está mal siempre será el presente. Nunca será tarde para tomar conciencia y enseñar a las futuras generaciones el amor a la tierra. Todo empieza en casa. Eso es de gente agradecida. Y en este cuadrilátero llamado vida, hay que saber de dónde uno viene y ser agradecido por las oportunidades. Y nacer y/o vivir en Puerto Rico, digan lo que digan los estudios y dos o tres desubicados, es una bendición.
¿Cómo es posible que disfruten de las playas y se vayan dejando las toneladas de basura que dejaron anoche? ¿O les gustaría que los invitados a una fiesta en su casa se la dejen igual? Eso es cosa de puercos.
Si nosotros no somos capaces de cuidar lo más básico que tenemos como seres humanos, la tierra en que vivimos, en mi libro perdemos el derecho de criticar cómo está la sociedad y quejarnos de los problemas sociales. ¿Con qué cara? Porque, si usted fue de los que ensuciaron la playa que visitó anoche, es un(a) puerco(a) y lo sabe. Y si no lo sabía, se lo aviso.
Puerto Rico es una isla como ninguna otra, y lo menos que debemos darle a cambio de brindarnos un hogar es amor, cuidado, respeto. Ya está bueno de que destruyamos el mayor regalo que Dios nos ha dado: nuestra tierra. Y no, no me tiene que dar igual esta vez porque haya pasado antes. El tiempo de cambiar lo que está mal siempre será el presente. Nunca será tarde para tomar conciencia y enseñar a las futuras generaciones el amor a la tierra. Todo empieza en casa. Eso es de gente agradecida. Y en este cuadrilátero llamado vida, hay que saber de dónde uno viene y ser agradecido por las oportunidades. Y nacer y/o vivir en Puerto Rico, digan lo que digan los estudios y dos o tres desubicados, es una bendición.
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