sábado, 3 de marzo de 2012

¡Que bonita vecindad!

Ellos eran un vecindario normal, provenientes todos de diferentes transfondos sociales y económicos. Experimentaron pérdidas de seres muy queridos antes de coincidir en un humilde complejo de vivienda. Prácticamente jamás estaban de acuerdo en sus opiniones, y hasta se iban a las manos al pelear...

No obstante, celebraban, cantaban, estudiaban, trabajaban y hasta se iban de vacaciones juntos. Al final del día, hasta el más pobre de ellos tenía un bocado de comida para llevarse a la boca. Uno de ellos debía más de un año de renta, pero siempre tenía un techo sobre su cabeza. Y si uno de ellos faltaba, la vecindad no era la misma.

¿Y por qué yo les describo la vecindad del Chavo, la cual nunca existió? Porque es tan real como tan imaginaria. Nuestras comunidades y urbanizaciones quedan perfectamente retratadas en ella. Y nosotros, como sociedad, igualmente.

¿En qué momento dejamos de convivir para empezar a sobrevivir? Hemos sustituido la disención por la injuria y la violencia. En la calle, la escuela, el trabajo, todo es a lo "Pepe Coj...."...y si no te gusta, brega con eso...

Con tanto Internet y tanta televisión, no sé como no aprendemos más de un programa que transmiten hace casi 40 años... No, nuestros ejemplos a seguir son los corruptos, narcos, políticos, bambalanes, pseudo-gurús-religiosos-motivacionales, chismosos... Y nos quejamos de que estamos mal, que Puerto Rico (o el país que sea) es un c.lo, una mier... Y los primeros que lo fomentamos somos nosotros mismos. Lindo.

¿No nos cansa lo mismo todos los días? Y no es que la vida sea color de rosa... Simplemente, si lo que hemos hecho hasta ahora no funciona, ¿por qué no cambiar? Empezando por nuestras actitudes. Y esto lo digo también por mí, que de vez en cuando quiero encajar en el puño a dos o tres...

En el cuadrílatero que llamamos vida, podemos dar un gran espectáculo, sólo si todos estamos en la misma página. Y en la vecindad de nuestra vida, los días serán tan brillantes como queramos. ¿Zás?

lunes, 13 de febrero de 2012

¡Sobrepasas mi imaginación!

Fueron muchos años separados por diferentes circunstancias. Pero no hay distancias ni tiempo fuera del alcance de Dios. Una noche nos encontramos de nuevo y, desde entonces, hemos caminado juntos.

Con nuestras altas y bajas, aprendemos cada día a amarnos, respetarnos y apoyarnos más y más. Son muchos sueños que compartimos y trabajamos para hacerlos realidad poco a poco. Y por más que tarden, quiero realizarlos contigo... ¡sólo contigo! Porque al día de hoy no he encontrado palabras para describir lo feliz y bendecido que me siento por tu sola existencia, por tu presencia en mi vida y por todo el amor que me das.

Ni en mis más ambiciosos sueños ni con mi imaginación en su momento más lúcido hubiese inventado una mujer como tú, divina creación. Te amo tanto, tanto, que estas palabras se quedan cortas. Sólo le pido a Dios que me permita envejecer contigo. ¡Te amo, mujer bella!

miércoles, 4 de enero de 2012

¡Esto es pa' ti, acomplejao!

En el planeta Tierra habitamos más de 6,000 millones de seres humanos, todos únicos e irrepetibles. Cada uno posee información genética que hace distinta la apariencia física entre unos y otros. También, cada ser humano tiene una educación y experiencias diferentes que moldean su personalidad, sus ideas y creencias. Por otro lado, cada persona posee diferentes talentos y habilidades que les permiten progresar y lograr sus metas. Todos tenemos talentos, ¡TODOS!

Pero en contadas ocasiones, ciertas personas desarrollan su talento a un nivel muy por encima de la persona común. Una combinación de talento natural, esfuerzo, práctica y experiencia eleva a estas personas al estatus de élite. Lo vemos en todas las disciplinas, incluyendo el deporte. Se convierten en el estándar con el que se miden los demás a la hora de declarar quién es el "mejor". En Puerto Rico contamos con esta clase de atleta élite, y tomaré como ejemplo al vallista doble ganador de medalla de plata mundialista, el ponceño Javier Culson.

A este joven lo hemos visto crecer deportivamente por años. Representando a su alma máter o a Puerto Rico, Culson sacó la casta y mantuvo a raya toda posible competencia y se convirtió en nuestro referente en el atletismo. Como profesional, bajo el ala del medallista olímpico estadounidense en 100 y 200 m Michael Johnson, ha logrado 2 medallas de plata en eventos de la llamada "Liga Diamante". No creo que tenga que explicar el por qué del nombre.

En quizás uno de los eventos más difíciles del atletismo, Culson está entre los mejores 3 del mundo... El mundo. Es un futuro medallista olímpico: es sólo cuestión de tiempo. Y lo hará representando a Puerto Rico. Hasta ahí todo bien. Entonces empieza la letanía... Que si siempre nos quedamos cortos, que competimos como nunca y perdemos como siempre, que nunca ganamos, que Culson no sirve, que no somos realistas... Bla, bla, bla...

Pongamos las cosas en perspectiva: en un país en el cual se han puesto nuestros más valiosos recursos en manos de unos pelafustanes con ínfulas de administradores, que varios puertorriqueños se destaquen al más alto nivel en sus campos es digno de admirar y resaltar. Pero... como siempre, una minoría de acomplejados de este país quieren quitarle valor a esas gestas que, al parecer, lo único que hacen es recordarle su constante mediocridad. Se pasan fustigando a nuestras figuras y a las personas que nos sentimos genuinamente orgullosos de ellos. Esos son los mismos becerros que van con la mente de mime a las elecciones a dar voto íntegro para joder íntegramente a este país. Son los que por fuera son los más jodedores y bravos que hacen o dicen cualquier payasada para llamar la atención lejos de su patética vida de cero logros. Usted puede tener su opinión y defiendo su derecho de decirla. Pero si se convierte en ataques malintencionados que no aportan nada y están faltos de todo respeto, hágase y háganos un favor: escriba su opinión en un papelito, haga un rollito y... bueno, métasela al cuerpo.

Por este medio expreso mi orgullo y apoyo, no sólo a Culson, sino a todos y todas las personas que luchan y se superan para ser los mejores en lo que hacen. Que jamás llegue el día en que nos preguntemos: ¿Qué hubiese pasado si...? ¡No te rindas! ¡Que nada ni nadie mate tus sueños!

sábado, 31 de diciembre de 2011

Que las palabras no caigan en el vacío...

Hoy en las redes sociales se reúne el "Fan Club de Paulo Coehlo", jajaja. Embuste, no se enojen, que lo mejor que podemos transmitir a otra persona es una palabra de aliento y esperanza. Para muchos parecerá una pérdida total y absoluta de tiempo. Pero hay tanta gente que cree que ya este mundo no tiene esperanza y que nadie puede hacer nada para cambiar eso.

Son personas que han pasado por muchas vicisitudes este año... o la gente que se queja por todo para hacerse los más graciosos y llamar la atención. Díganme, ¿estoy mal por desearle lo mejor a los demás? ¿Me voy a amargar la vida por dos o tres que se levantan hartos de odio todos los días?

Este país podrá estar sordo, pero yo no estoy mudo. Porque, ya sea dicha o escrita, mis palabras hablan de lo que llevo en mi corazón. De ellas aprendo a vivir mejor y en ellas está la semilla de las buenas acciones. Si Jesús enseñaba con palabras para luego llevarlo a la acción, ¿por qué yo debo guardarme sólo para mí esas palabras de bendición que he recibido por tanto tiempo?

Hay personas que lo único que escriben en las redes sociales son mensajes positivos. ¿Por qué los atacamos tanto? Yo prefiero eso a leer a dos o tres que lo único que escriben es que se sienten mal, o que tienen dolor, o que les apesta la vida. A veces deseo que, al lado del botón de like, hubiese un botón para darle un balazo "virtual" a todos los quejosos para ayudarlos a terminar con su miserable existencia. O sea, no piensen que no pienso en ustedes también...

A esos me los tengo que chupar, pero uno trata de ser positivo y ya les está malo. ¡Pues no! Tengo mucha fe de que, en lugar del "fin del mundo", es el comienzo de muchos años de innumerables bendiciones y grandes alegrías. Si usted quiere escribir cuanta frase haya puesto Coehlo en sus libros y postearlo en Facebook y Twitter, hágalo. Si se siente como basura y, aún así, tiene palabras hermosas para compartir, le doy las gracias. Eso no es ser hipócrita: es ser una persona bien centrada con una excelente salud mental. Hipócrita es el que se queja pero está loco por palabras así.

Y, en un país que lo único que escucha son malas noticias, un mensaje positivo nunca está de más. Lo que hagamos con el mensaje queda de cada cual. Y lo positivo que saquemos de este año, también. Les deseo un muy feliz año 2012 y que Dios bendiga nuestro pueblo. Nos vemos... en las luchas.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Gracias por la "crisis"...

Y por "crisis", me refiero a esta oportunidad de expresar mis opiniones y que lleguen a otros para analizar y reflexionar. Porque la "crisis" no es del todo mala: no existe nada como la dinámica de sacudir el piso de nuestras ideas cuando ya están obsoletas.

Este año ha sido uno de grandes bendiciones y descubrimientos. Y todo es gracias a Dios. Desde mis hijas creciendo y desarrollándose, trabajar en un lugar donde finalmente me siento en familia, o volver a encontrar el amor... Tengo muchas razones para estar agradecido.

Pero es la esperanza renovada lo que me ha ayudado a ver mejor todo lo recibido. Porque Dios siempre ha estado ahí. Sea Thanksgiving o no. Porque no hay nada mejor que vivir con esperanza, confianza y ánimos renovados al saber que estamos bajo el amparo del Altísimo.

¡Gracias, Señor, por tu amor! El camino ya no es tan largo a tu lado... Ni la cruz tan pesada... ¡Feliz día de Acción de Gracias!

lunes, 31 de octubre de 2011

"Opto por una careta"

Happy Halloween!... ¿Qué felicitación es esa? Hoy hay muchas personas que se pondrán caretas y otras... no, porque ya las traen integradas de nacimiento. Me reservo en qué grupo estoy yo. Y ustedes deben hacer lo mismo...

Pero volviendo a las caretas, sirven para varios propósitos: para cambiar nuestra apariencia, para que no nos reconozcan, para hacer cosas que no nos atreveríamos como nosotros mismos... Verdad, porque en este día nos disfrazamos de monstruos, fantasmas, diferentes profesionales, celebridades, entre otros. Usamos nuestra imaginación para lograr un disfraz lo más cercano posible a la realidad. Y les digo, wow, hay gente que invierten gran cantidad de tiempo y dinero en sus disfraces. Que si dedicáramos tanto esfuerzo en nuestras familias, en la escuela, en nuestros trabajos, al momento de votar... Claro, pero hablamos de Halloween.

En Halloween queremos vernos diferente a todos los días, ¿o no? Que no puedan reconocernos, que pasemos desapercibidos ante nuestros conocidos pero, a la vez, llamando la atención por parecer algo que no somos... Eso parece a simple vista. Pero, y es una posibilidad: también me puede servir para evitar mis responsabilidades, mis problemas, mis culpas... Me pongo una careta y digo: "Esto no es conmigo." Evito mi parte de responsabilidad con mi familia primero y, haciendo esto, evito mi responsabilidad con la sociedad a la que tanto critico. Me escondo detrás de la careta, el alcohol, las drogas, las múltiples parejas... Tenebroso por demás. ¡Pero me la estoy comiendo con mi disfraz! Soy el alma de la fiesta... dejando mi vida sin una.

No digo que disfrazarse sea malo, no. Porque pueden ser muy útiles. Muchas veces nos sirven de ayuda para hacer cosas que, bajo nuestra apariencia, no haríamos. Como los superhéroes, que se ponen su capa para "salvar el día"... Quizás es el momento de usar un nuevo disfraz, una nueva careta: la de "prójimo". Esta noche es de disfraces, dulces y fiestas. Pero cada día es la oportunidad de mostrarle un nuevo rostro al que nos rodea: el rostro de la compasión, de la empatía, de la esperanza, del apoyo... El rostro amigable de la solución frente a la mala cara del problema... Por algo se empieza.

Porque, ya que los disfraces son tan caros, hay que sacarles el jugo... ¿Quién dijo que en Halloween no podíamos aprender nada? Bueno, de modas quizás no...

miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Qué culpa tiene Dios?

¿Pero Dios no es tan bueno y poderoso? ¿Pero Dios no nos ama tanto? ¿Por qué permite las guerras? ¿Por qué la gente muere de hambre? Él no hace nada cuando nos matamos unos a otros... ¿Y por qué se ha olvidado de mí, de mis oraciones?

¡Wow, qué descarga para Dios! No se confundan: no es mi actual sentir. Pero no significa que nunca lo haya dicho o pensado. Y no sólo yo, sino muchas personas tienen o han tenido este tipo de pensar. Y, sinceramente, en una gran parte de los casos no los culpo. Como leí ayer, si la vida es difícil, más difícil es vivirla. Pero, en mi humilde opinión, culpar a Dios por todo lo malo que pasa es bien acomodaticio. ¿Para eso si nos acordamos de Dios? ¿Para reclamarle, para atacarle, para fustigarle por nuestra mala "fortuna"? ¡Qué mamey! Dios, el más feo...

Vamos a ser claros: desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, le damos de codo a Dios. Tomamos decisiones y no contamos con Él. Lo sacamos de nuestra casa, de nuestro matrimonio, de nuestra crianza, de nuestros sueños y proyectos... en fin, de nuestra vida entera. Y todavía tenemos la fuerza de cara de reclamarle por todas las cosas malas que pasan en el mundo, como si se alegrara que pasaran.

Total, quienes han hecho al dinero el centro de todo -como el lema de Plaza Las Américas... ¿Coincidencia?- somos nosotros, los seres humanos. Las guerras, el hambre, las matanzas, los problemas sociales de la A a la Z son producto del maldito dinero y la dichosa codicia nuestra. Además, los que vivimos en este mundo, vamos a las escuelas y trabajamos en este planeta, quienes escogemos a nuestros gobernantes, somos nosotros. La culpa no es de Dios. Nosotros hemos dañado todo lo que Él creó. Y no somos quienes para arreglarlo. No aceptamos nuestra responsabilidad en el deterioro de nuestro mundo. Ni nuestro deber con el prójimo. ¿Que Dios permite que la gente se muera de hambre? Alimentemos nosotros al que no tiene. ¿Que hay muchas guerras? Seamos más cuidadosos con aquellos a quienes le damos el voto. ¿Nos estamos matando? Pongamos manos a la obra en cuanto a la crianza y enseñanza de valores a los más jóvenes, inculcándoles el valor de la vida. ¿Muchos suicidios? Sirvamos de redes de apoyo, con una palabra y gesto de amor y esperanza. ¿No nos conceden lo que pedimos en oración, o parece que se olvidaron de nosotros? Vamos a darle a Dios el lugar que merece en nuestras vidas. Pongamos en Sus manos nuestra vida. Él siempre llega a tiempo, y nos da lo que realmente necesitamos. Lo digo por fe y experiencia. Hasta el día de hoy, no me ha dejado en ridículo.

Como dije al principio, es mi opinión. Si quieres seguir viviendo tu vida en una queja constante, adelante. Recuerden, esto es como un luchador que se le da un libreto con las movidas que hará en el combate. Al momento de sonar la campana en este cuadrilátero llamado vida, le toca al luchador decidir lo que va a ejecutar. Si no sigue el libreto, lo que pase es su culpa...

viernes, 14 de octubre de 2011

Nuestras prioridades...

"Buenos días! Veo la fila para comprar el #iPhone4S y una palabra llega a mi mente: ridiculez. Atte. Usuario de iPhone..."

Este fue mi primer status/tweet del día de hoy. Y no se engañen: un teléfono así debe ser un palo, y me gustaría probarlo y, por qué no, tenerlo. Pero de ahí a hacer una fila toda la noche... eh, si, mijo, si...

Y eso me lleva al famoso "Viernes Negro"... El año pasado le dediqué la friolera de 10 MINUTOS... ¡MINUTOS! a las ventas del madrugador. Y fue que entré a Radio Shack a ver un Bluetooth que vendían a $10. VER, no comprar. Ahora no vengan a decirme Papo Codos de Acero...

Uno ve esas filas interminables y piensa que el propósito es uno totalmente loable: donar sangre, ofrecerse como voluntario para alguna obra benéfica... Pero no. Es para comprar un teléfono que será obsoleto en 6 meses. O para comprar tu 3er o 4to plasma. O para que los "Reyes Magos" te den un juego de mesa que te sale en $5 en Topeka (esos son los mejores), pero te gastaste $10 en gasolina buscando parking...

¡Qué voluntad mostramos para adquirir todas estas cosas materiales! ¡Cuán persistentes somos para tales trivialidades! Total, para aparentar... Para sentirnos menos vacíos. Porque para mí es más importante estrenar ropa todas las semanas, cambiar el celular cada 3 meses, el equipo de música en el carro, andar "filoteao" 24/7... Pero la casa hecha cantos, no ahorro, no coopero ni dentro ni fuera de la casa, parece que me hablan malo si me piden algún donativo, critico cualquier manifestación de protesta pero no doy cara...

Si así de temprano como voy a hacer el ridículo en la fila del iPhone, fuera a la iglesia a darle gracias a Dios por sus bendiciones... Si así de presto fuera a la escuela de mis hijos a hablar con sus maestros... Si con ese interés fuera a trabajar y brindar un servicio de primera... Si me moviese así para visitar y ayudar a ese familiar que está solo...

Porque nos quejamos y nos seguimos quejando de lo jooooo que está la sociedad, de que la gente joven se está perdiendo, que ya no hay valores, que las prioridades de la gente, de mi gente, están totalmente invertidas... Y sí, hay algo de verdad en esas afirmaciones. ¿Pero de quién es la culpa? ¿De la escuela? ¿O del gobierno? ¿Qué tal la iglesia? ¿O la policía? ¡No, es de cada uno de NOSOTROS! Somos los modelos de nuestros hijos, ¿cuándo lo vamos a entender? Sus creencias, sus valores, sus costumbres vienen de nosotros. Somos nosotros los que debemos auto-evaluarnos y analizar nuestras actitudes ante las cosas realmente importantes. Sólo así no convertiremos nuestra sociedad en un gigantesco shopping mall. Mi familia, mi educación, mi trabajo, mi hogar, mis metas, mi felicidad... Mis verdaderas prioridades. Piénsalo en lo que te atienden...

miércoles, 5 de octubre de 2011

"Un suicidio" el suicidio...

He querido escribir esto desde hace un tiempo: hablaba con alguien a quien amo mucho y me contó que vio en las noticias que una mujer residente de la urbanización Valle Arriba Heights, en el municipio de Carolina, lamentablemente se suicidó. Más lamentable fue que ese mismo día, otras 2 personas tomaron la misma decisión.

¿Y por qué traigo esto a colación? Porque tengo la impresión que, como sociedad, nos hemos olvidado de que esa es una realidad que viven muchas personas y familias en Puerto Rico. Todos y todas... TODOS Y TODAS estamos propensos a tomar una decisión así. En unos tiempos donde de todos lados recibimos ataques, presiones, desiluciones, malas noticias... tenemos que estar alertas a las señales de peligro y riesgo. No sólo en los demás, sino también en nosotros. Porque decimos: "No me imagino haciéndolo"... Y ahí está el problema: creemos que no nos puede tocar.

Empezamos a escuchar a la gente decir que "quieren desaparecer", que les "apesta la vida", que "no puede más"... ¿Y qué hacemos muchas veces? No hacemos caso. No le damos ninguna importancia, catalogándolos de "changuerías". No nos prende la bombillita de alerta de que puede ser una idea seria, que pueden buscar hacer realidad. Debemos recordar siempre: esos podríamos ser tú o yo.

Hace unos años, se llevó a cabo en Puerto Rico una campaña en contra del suicidio llamada "No te quites". En la misma participaron muchas figuras públicas y de la sociedad civil en un esfuerzo para inyectar esperanza en nuestra sociedad, golpeada por un aumento en el número de casos suicidas. Por TV, marchas, publicidad, entre otros medios, se exhortaba a las personas a no tomar la drástica decisión de quitarse la vida. En lo personal, me gustó la campaña. Pero sabía que no era suficiente. Todos necesitamos en quien apoyarnos, a quien abrirle el corazón, con quien llorar... Si Dios creó algo valioso, es al prójimo. Somos los ojos de Dios para buscar al caído. Convivimos para sostenernos y ayudarnos. Para ser redes de apoyo. Porque no podemos depender del gobierno, la policía, la escuela, la iglesia... Empieza por nosotros el avivar la esperanza de una vida llena de posibilidades. La vida es y seguirá siendo dura, dinámica, con muchas oportunidades de adaptación. Y no hay mayor satisfacción en esta vida que salir vencedor ante cualquier obstáculo. Ver al problema a los ojos y decirle: "Si me tocas, rompemos el coliseo!" (voz del Invader #1).

Esto es el perfecto "reality check": no soy un motivador, ni un "life coach"... Soy un ser humano como tú, que a veces despierta que no le huelen "ni las azucenas". No siempre tengo palabras de aliento para los demás, mucho menos para mí. Pero he aprendido que el simple hecho de abrir los ojos cada día es razón más que suficiente para darme la oportunidad de ser feliz, de progresar, de vivir plenamente. Quitarme, borrar mi vida, no creo que sea la forma de dejar este mundo. Me iré al encuentro con el Señor con las botas puestas, luego de dar mi mejor batalla. No hay otra opción. De campana a campana, la vida me exige mis mejores golpes. Y los problemas... ¡pa'l saco!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¡Soy fuerte!

Nada más fuerte que una persona con una buena actitud y fuerte convicción de su valor y sus talentos. Nadie te puede hacer valer menos sin tu consentimiento. ¡Hoy es día de brillar!

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