martes, 16 de julio de 2019

Me alegro

Yo no soy un escritor prolífico. No tengo ese talento, y lo admito. Necesito tener algo sobre lo cual escribir, y que eso sea importante para mí. Cuando se trata de Puerto Rico, es más que suficiente para motivarme a escribir, porque hay pocas cosas más valiosas para mí que esta tierra. Y mi tierra, en estos momentos, grita por un cambio. Un cambio que es “para ayer.” Y todo cambio comienza con una crisis. 

De las primeras cosas que aprendí en la universidad es que el cambio es vital para toda sociedad. La mantiene dinámica, funcional, la hace evolucionar. También aprendí que el cambio, el verdadero cambio, es difícil, doloroso, antipático. Y nuestra naturaleza lo resiente. Buscamos la comodidad y el comfort del “status quo” como puerto seguro. Hasta que se presenta una crisis, un momento en que nuestra estabilidad y seguridad se ve amenazada. Y llega el momento de tomar decisiones, de tomar acción. Y la oportunidad de cambiar. Y eso es la crisis, una oportunidad. La oportunidad de hacer algo diferente, para alcanzar algo diferente a su vez. Y crecer. Progresar. 

En estos días, Puerto Rico ha vivido momentos históricos de profunda crisis gubernamental. Funcionarios públicos arrestados por corrupción. Un “chat” de la aplicación móvil Telegram, donde participaban el gobernador Rosselló y sus más cercanos colaboradores, que ha expuesto las verdaderas caras de estas personas y cómo desprecian a este pueblo con sus gestiones públicas y sus expresiones. Todo esto ha detonado un movimiento civil que ha exigido, mediante la palabra y el activismo, la renuncia del Primer Mandatario. Sin contar, la indignación por las burlas infantiles de este grupo en contra de correligionarios y rivales por igual. Todo el mundo fuera de su círculo era “fair game.” La confianza en el gobernador ha sido -en mi opinión- irremediablemente lacerada. Y por eso, es también mi opinión que Rosselló debe dejar el cargo por el bien de todos.

No nos llamemos a engaño, estas situaciones no son exclusivas del gobernante Partido Nuevo Progresista, sino que el principal opositor Partido Popular Democrático opera de manera similar (aunque digan lo contrario) para asegurar su pedazo del pastel colonial que representa Puerto Rico. En Puerta de Tierra no hay un convento de hermanitos de la caridad. El PNP y el PPD se han encargado de administrar la colonia bajo el pretexto ideológico de la búsqueda de la estadidad y la defensa y desarrollo del Estado Libre Asociado, respectivamente. Llevan más de 70 años gobernando y ninguna de las 2 cosas se ha dado (porque el ELA no hay quien lo defienda ni lo reviva). La cosa es que esta vez le toca el turno al PNP, como hace un tiempo le tocó al PPD con el exgobernador Acevedo Vilá, acusado federalmente. 

Hay personas que han subestimado esta situación, aduciendo que “todos hacemos lo mismo”, “todos tenemos un chat donde decimos las mismas cosas”, “los traperos hablan peor y los apoyan”, etc. Tienen algo de razón, yo soy una persona que gusta de la tecnología y de probar las más nuevas aplicaciones. Y éstas me han ayudado en mi vida privada y laboral. Tampoco puedo negar que vacilo por esos chats y comparto cosas chistosas en ellos. Pero eso soy yo, que no soy gobernador ni nadie famoso e influyente. Yo no manejo ni diseño política pública. Como agente de rentas internas, solo hago cumplir las leyes fiscales de Puerto Rico. Y soy uno más. Pero el gobernador Rosselló y el grupo de fraternos que lo acompañaban en ese chat manejaban (y aún manejan) una serie de poderes que los ponen en una posición ventajosa sobre el ciudadano de a pie, aquel que hizo fila en la gasolinera y en el supermercado luego del huracán María. Aquellos que vivieron sin luz ni agua por meses largos, que vieron cómo las ayudas jamás llegaban, mientras estos infelices jugaban a la política a cuestas de pueblo. 

Ahora nos encontramos con una ciudad capital de San Juan convertida en un campo de guerra. Daños materiales, heridos, arrestados. Todo muy lamentable... hasta cierto punto. Y es aquí donde voy a exponer mi punto y el por qué llamé este escrito como lo hice. Cuando el pueblo enfrenta al gobierno, es motivado por una situación que es ya insostenible. Está bueno ya de que cuanta persona adquiera poder en este país lo utilice para su lucro y para aplastar al más débil. Todos los días, este gobierno, y el anterior, y el que estaba antes que éste, y los gobiernos de estos últimos 70 años nos dan una bofetada a nuestro orgullo, faltándole el respeto a quienes depositaron su confianza en ellos mediante las urnas. Este pueblo se cansó, y está respondiendo. Con sus palabras y con sus actos (varias veces violentos), en el patio de la casa del gobernador. ¿Y saben qué? Me alegro.

Los grandes cambios, las grandes revoluciones, no se dan en el “País de las maravillas.” Se han dado peleando, resistiendo, derramando sangre. Porque cuando hay guerra -militar o civil-, va a morir gente, van a haber daños y pérdidas, y eso nadie lo puede evitar y todos lo tenemos que entender. ¿Se rompieron algunos cristales y se escribieron algunas paredes? So what!? ¿Una que otra persona cogió un macanazo perdido por defender su punto de vista, el cual lo hace voluntariamente y en plenitud de conciencia? So what!?!? ¿A alguno que otro policía se le ensució su uniforme enfrentando a la multitud, o fue golpeado, o sintió profunda tristeza por la situación? So what!?!?!?!? Son cosas que TIENEN que pasar para que este país salga hacia adelante, para que el gobierno se limpie, para que nos respeten como pueblo, para que la crisis que estamos viviendo valga la pena. 

Usted no tiene que estar de acuerdo conmigo. Lea el entrelíneas antes de descartar mi punto. No estoy deseando el mal para nadie. Soy una persona que cree en el diálogo y la cooperación. Pero esta oportunidad de cambiar las cosas no la podemos dejar pasar. Esta oportunidad de limpiar el país de estas lacras y parásitos políticos es demasiado valiosa. Tienen que caer, tienen que pagar, tienen que responder. No condono los actos violentos pero, ¿realmente es lo peor que puede pasar? ¿Peor que el saqueo institucional que ha infectado al gobierno por años? Las paredes se pueden pintar, las vitrinas y ventanas se pueden reemplazar, no seamos ridículos, que don Ricardo Alegría se mató restaurando San Juan y hasta máquina de presión usaron contra las paredes del Morro. Por eso y más, me alegro que esto esté pasando, aunque suene fuerte. 

Me alegro porque Puerto Rico despertó. Me alegro porque los cogimos en la pifia y se cayeron las máscaras. Me alegro porque este pueblo está peleando. Me alegro, porque hay esperanza. Y de eso se trata: de la esperanza de un Puerto Rico mejor. Me alegro, me alegro... 

(Foto: Agencia EFE)






lunes, 7 de enero de 2019

Haz algo por ti

Yo sé, la lista de resoluciones no cambia con los años. Bajar de peso, viajar, ahorrar, etc. Tenemos este bucket list irreal que nunca cumplimos porque no nos ponemos en posición de lograrlo. Y uso la palabra irreal, no porque sean metas imposibles, sino porque tenemos la creencia dándonos por detrás del cocote de que vamos a fallar. A volver a fallar.

La batalla contra la mente y las ideas negativas es diaria. Ellas no se cansan tanto como nosotros. Y es tan fácil caer víctimas de ellas, que no sabemos qué hacer. No sabemos hasta que nos detenemos y vemos las cosas en su justa perspectiva. Cuando las vemos del tamaño que realmente tienen. Bajar 50 libras (más o menos, no me he pesado de nuevo), ¿son tantas como para no intentarlo? Subir 200 puntos de crédito, ¿nadie jamás lo ha hecho? Comprar una casa o un carro nuevo, ¿es pensar en "pajaritos preña'os"? El ahorrar para el retiro, ¿ya se me hizo tarde? ¿En verdad todo esto está tan lejos, que el solo imaginarlo es cosa de locos?

Yo creo que no. Y les explicaré por qué. Y no porque sea el más experto ni este único motivador. Les voy a hablar de lo que he visto y vivido. Todo comienza por hacer algo por ti. A diario. Sin fallar. Si cuando yo me levanto no agradezco la bendición de seguir vivo, nada tendrá el valor por el cual yo luchar. Nos despertamos como robots a una hora que odiamos, a un trabajo que me repugna, con gente que me cae mal, a atender a personas que quizás no merecen el servicio y me tiran los retratos... disculpen, me desvié del tema. Si por la mañana, yo me olvido de desayunar, cuando llegue el almuerzo voy a estar más verde que un aguacate y me voy a comer el mundo entero. Y en la cena, ni se diga. Y llegar a la casa después de chuparse tremendo tapón en la carretera me hace pensar y repensar si hago ejercicios o no. Y sabemos que, si lo pensamos mucho, no hacemos nada. Y llegan esos días libres y julio que quiere es desaparecerse, y salir y gastar y comer y beber y que se fastidie todo. La vida es una sola, y uno no la hice para pagar deudas, ¿verdad? Cuando llegue a viejo, yo resuelvo, ¿verdad?... Y a la hora de pagar deudas, yo pago una ahora y otra después, que los cobradores esperen sentaditos. Pero eso sí, lleno cuanta solicitud de crédito llega a mis manos y me sigo llenando de deudas que al final, "pagará el diablo." Y pasa el tiempo y vez esas casas a la venta, y esos carros lindos en los dealers y los quieres, pero no tienes dinero ni bien crédito. Ves que cada día te sientes más cansado, y la ropa te sirve cada vez menos. El dinero no te da, no tienes de dónde más sacarlo. La vida, cada día, se hace más monótona. Cada día pesa más vivir.

"Ay, si, Edwin, ya dime ese paso por paso para mejorar todo eso..." ¿Paso por paso? La vida no es IKEA, donde tenemos un libro de instrucciones con los pasos A, B y Con, bien detallados, para que no nos perdamos (aunque nos seguimos perdiendo). La idea que yo les traigo ya yo la dije hace rato. Todo se resume en una sola frase: haz algo por ti. Porque lo que hago por mi es lo más importante que hago en mi vida. todo lo que hago para llegar a donde quiero nunca debe estar más abajo que en el primer lugar de mi lista de "cosas por hacer." El agradecer por la vida, el sentarme a alimentar mi cuerpo antes de comenzar mi día, el salir de mi casa con la idea de que nadie tendrá control sobre cómo yo me siento y me comporto, el guardar para cuando no haya, el cuidar mi crédito, o poner manos a la obra para rehabilitarlo, el visualizar los que quiero y trabajar por ello... son acciones que tengo que decidir hacer a diario, consistentemente. Es el amarme, el quererme a mí mismo del que tanto hemos escuchado y que todavía no acabamos de entender. "Vivir a plenitud", ese concepto utópico, no debe ser exclusivo de nadie, sino de todos. Vivir plenamente es luchar cada día por lo que deseas. Aún con el cansancio, con el dolor, con la rutina... Es que, en las 24 horas que se me conceden cada día, yo haga al menos 1 cosa que me haga mejor persona que ayer, y me ponga en posición de ser mejor mañana, si es que mañana llega. Y si mañana no llega, yo me vaya en paz conmigo mismo con la seguridad de que viví al máximo.

¿Qué he hecho por mí hoy? ¿Agradecí, sonreí, solté una carcajada, comí bien, guardé algo de dinero, aprendí algo nuevo? ¿Me amé un poco más hoy? ¿Luché por algún sueño? Si, luchar, porque en este cuadrilátero que llamamos vida, la pelea dura muchos rounds...




jueves, 23 de marzo de 2017

Los rubios se divierten más

Dicen por ahí que "las rubias se divierten más", en un claro estereotipo sexista que, por supuesto, no es siempre cierto. Pero, en estas últimas 2 semanas, hemos comprobado que son "los rubios" los que más se divierten...

Anoche terminó el Clásico Mundial de Béisbol con una segunda derrota en un juego campeonil para el equipo de Puerto Rico. Una aplastante derrota por 8 carreras a cero. Dolorosa no es una palabra que le haga justicia al sentimiento que nos arropó al verlos perder de esa forma. La frustración y decepción era evidente en el equipo y la fanaticada boricua. La novena estadounidense bajó de la nube a su contraparte boricua a base de buen pitcheo y oportuno bateo. Nadie, ni el más grande experto beisbolero pudo predecir una debacle igual en un equipo que parecía imparable, por la forma en que venían jugando. El equipo norteamericano les dio de su propia medicina a Puerto Rico. Y ganaron el elusivo trofeo del Clásico que ayudaron a crear. Hoy es día de gran fiesta en Estados Unidos, ¿verdad? Todos hoy hablarán de eso en "los niuyores", ¿si? Ese equipo de USA cautivó al fanático... ¿o no? ¿Se hablará por generaciones de ese equipo? ¿Serán inmortales en el corazón de los erróneamente llamados "americanos"?

Como dije luego del Clásico anterior, de este equipo de blancos, indios, jabaos y negros -todos rubios - hablaremos a nuestros hijos y nietos con gran nostalgia y cariño. De este grupo de superestrellas en ascenso que jugaban el juego como niños, con alegría, picardía, unión indisoluble. Cuando se frotaban el pelo rubio, luego de un hit, le comunicaban a sus compañeros: "estoy contigo en esta pendejá". En su mayoría son millonarios, con contratos con los cuales uno solo puede soñar. Pero la pasión con la que entraban al terreno de juego no puede ser cuantificada en dólares ni centavos. La calidad brotaba por sus poros. Y jugaron como si estuvieran juntos de toda una vida. Ganaron, y ganaron mucho y por mucho. Nos volvieron rubios a todos física y espiritualmente. Y nos montamos en ese tren y, wow, ¡que viaje espectacular! Desde México, a San Diego y hasta a Los Ángeles, el Team Rubio jugó el mejor béisbol. Hasta anoche. Anoche nadie celebraba...

Nadie, menos los fanáticos boricuas en las gradas. Aún en la novena entrada, con el juego fuera de alcance, los pleneros no dejaban de tocar ni cantar. Había sonrisas, selfies, aplausos... Ellos, que vieron en vivo la debacle de "Los Nuestros", atesoraron ese momento en sus corazones y sé que le daban gracias a Dios por la oportunidad y la posibilidad...

Porque para poder ganar el campeonato, hay que jugar por él. Y Puerto Rico ha jugado por él DOS veces. Otros 14 equipos hubiesen querido estar en su lugar, y no pudieron. ¿Quién de nosotros ha jugado por un campeonato mundial? Si te conozco personalmente, sé que no. Eso hace de esta oportunidad una inigualable e invaluable, y tenerla te pone en una posición única. Y por eso hay que darle gracias a Dios, algo que estoy seguro hicieron luego de la derrota. Ya habrá tiempo de ganar, y será el doble de dulce... Gracias, Señor, por la oportunidad y la posibilidad.

Si usted, al igual que yo, hizo al equipo de Puerto Rico parte de su familia, no esté triste. Estos muchachos, en su mayoría, volverán en 4 años a dar candela de nuevo, con más experiencia, y le enseñarán al mundo como es que se juega béisbol de nuevo. Mientras tanto, recordemos que el éxito es el camino, no el destino. Y que, cuando somos rubios de corazón, el camino será más divertido...

lunes, 15 de agosto de 2016

Perdón, Mónica

Mónica:

Voy a establecer un punto bien claro desde el principio:

Hubo un tiempo en que pensé que no llegarías muy lejos. Que solo serías una "promesa" sin cumplir. Perdóname por eso. 

Llevo varios años escuchando tu nombre destacarse en categorías inferiores, como nuestra más grande promesa en el tenis. Y eso yo siempre lo he respetado: el trabajo duro, desde abajo. Pero, en mi infinita ignorancia en el deporte, veía la otra parte de la moneda: jóvenes de tu edad -y hasta menores- que ya despuntaban en la élite del deporte a nivel profesional. Veía las Mónica Seles y Jennifer Capriatti de la vida ser las primeras raquetas del mundo en sus años adolescentes. Y no veía ese nivel en ti a esa misma edad. Pensaba: "ay bendito, esta nena como que se está quedando estancada. No llegará a nada importante." Como te dije, soy un ignorante deportivo, y pensaba que el camino de cada atleta es igual. Perdóname por no creer en ti. 

Probablemente no fui el único que pensaba así. Aquí, el atleta del patio si no trae medallas no sirve en nuestra infinitamente estúpida opinión, sin poner en una balanza los muchos factores que influyen en ganarlas. Nos olvidamos que no todos los atletas son "fenómenos", que son buenos desde el saque. Todo atleta debe prepararse física, mental y tácticamente para enfrentar a su competencia y dominarla. Y, de solo verte, se ve que el trabajo lo has hecho a diario. Tu desarrollo a nivel juvenil, universitario y profesional te apoya. Perdóname si no le di crédito a tus resultados.

Entonces llegaron los Juegos Centroamericanos, los Panamericanos, los torneos profesionales... Nos enseñaste cuánto habías madurado, cuánto habías aprendido, la categoría de jugadora que tienes. Te convertiste poco a poco en una de las "garantía de medalla" de la delegación puertorriqueña. Ya la pregunta no era: "¿ganará algo?", sino: "¿qué medalla ganará?" "¿a quién derrotará?". Tus triunfos se acumulaban, tu ranking escalaba posiciones a pasos agigantados... Y me volviste un creyente, un fanático tuyo. Porque, aún cuando pasaba el tiempo, sigues siendo una jovencita. Estabas empezando prácticamente y ya no eras una promesa. Eras el presente y el futuro del tenis puertorriqueño. Aún con muchos escépticos, yo incluído. Perdóname por eso. Estrellas como tú no nacen por montones. 

Llegan las Olimpiadas, y ¡qué despliegue de estrellas en el tenis femenino! Las mejores raquetas del mundo fueron a Río, incluyendo a las hermanas Williams (las cuales se fueron sin medallas, ¡qué cosa!). Se te cruzó la mayoría de ellas en el camino... y les pasaste la aplanadora. Cayeron como moscas, todas. Y tú, sólo tú, quedaste en pie, sonriente, llena de vida, mostrando con orgullo nuestra bandera. Y sonó La Borinqueña en Brasil. Las gestas de los más grandes atletas de nuestra tierra, aquellas que muchas veces no fueron premiadas, pasaron frente a nuestros ojos mientras te veíamos llorar de alegría en lo más alto del podio. Ya no era bronce con sabor a oro. Ya no era plata con sabor a oro. Ya no era una participación honrosa. A través de ti recordamos y valoramos a todo aquél que ha vestido nuestros colores aún con lo malagradecidos que hemos sido con ellos. Tu medalla de oro la celebramos todos, tus compañeros atletas y los que no jugamos ni bolita y hoyo. Y todos aprendimos que la opinión que realmente importa es la que tengamos de nosotros mismos. Perdona si proyecté mis fallos y malos resultados en ti. y gracias por la lección.

En una época en la que nuestra identidad como pueblo y como personas ha sufrido grandes golpes, tu ejemplo de resiliencia nos hace mirar con esperanza. A soñar. A entender que sólo el compromiso y el trabajo duro da frutos. Que seremos lo que creemos que somos. Y que no es la meta, sino el camino el que debemos disfrutar. A nosotros como pueblo nos espera un camino tortuoso, lleno de difíciles decisiones. A ti también: tienes toda tu carrera por delante y decidirás hasta donde llegarás, lo que estás dispuesta a sacrificar. Pero de algo si estoy seguro: todo el país te apoyará. Te seguirá a donde vayas, y reirá y llorará contigo tus triunfos y derrotas. Esta vez, sin dudas que eres de las mejores del mundo, que serás siempre nuestra campeona. Gracias por todo. Y gracias por hacerme quedar mal.

Perdóname, he sido un hombre de poca fe...


martes, 26 de abril de 2016

Mi radiador roto

Por fin, luego de varios años, tenía carro para mi uso diarios. Y aunque no tenerlo no me detuvo para hacer mis cosas, no les niego que es una comodidad. La libertad e independencia de movimiento es invaluable para mí. Claro, uno sabe que las cosas se dañan con el uso, ¿pero quién pensaba en eso ahora? Uno sigue su vida lo mejor que puede, y nada más.

Hasta que, de momento, el aire acondicionado empieza a tirar aire caliente, y el radiador del carro a botar el coolant. Mi compañero me avisa rápido y apago el carro. El radiador dijo caput. Eso solo significaba una cosa: de nuevo, a pie. Miré mi cartera y habían 10... 10 moscas y 4 mosquitos del Zika. Miro el balance de mi cuenta bancaria y está más vacía que la mirada de Jovani Vázquez. O sea, ese día yo no iba a resolver nada.

No es la primera vez que se me daña un carro, ni la primera vez que estoy pela'o, ni la primera vez que no tengo una solución rápida a un problema. Y no van a ser las últimas. Pero en esta ocasión, había algo diferente. Una sensación algo desconocida para mí en estos casos. Sentía tranquilidad. No era la situación en la que deseaba estar, pero no me quitaba el sueño. Créanme, en esos momentos no habían muchas opciones. La única: confiar en que Dios siempre provee, solo tenía que mantenerme en pie de lucha.

Hay momentos en la vida que te muestran cuánto has madurado, crecido, aprendido. Y les confieso, a mí todavía me falta mucho de todo eso. Soy una obra en proceso, sin vistas públicas. Pero se han hecho avances, se han vivido muchas cosas en las que se me ha puesto a prueba y, dándole gloria a Dios, puedo decir que sigo en pie. O a pie, como hasta ayer. Pero en pie viviendo lo mejor que puedo.

Ya se le cambió el radiador al carro gracias a Dios, a través de ángeles que puso en mi camino. Debo ese dinero, y me toca trabajar para reponerlo. Pero la tranquilidad, la independencia, la comodidad, la enseñanza que me dejó mi radiador roto no tiene precio. Porque en este cuadrilátero que llamamos vida, la experiencia ganada lo es todo...

lunes, 28 de marzo de 2016

La tal Violeta

Estaba en estos días navegando por Chotabook y me llamó la atención un nombre: Violeta. Ella es una poodle que se perdió y encontraron en estos días, afortunadamente. Y, pues, mucha gente estaba al pendiente del asunto y se expresaron en las redes sociales con gran alegría por su hallazgo. Hasta ahí, todo está muy bien. Una mascota es parte de la familia y se les ama mucho. Mi problema es otro...

Vi mucha gente de mis contactos en Chillobook que compartían las actualizaciones de... lean bien... LA "LIKE PAGE" DE LA PERRITA. O sea, le han creado una página en Yalbook a Violeta Marie para, en la misma forma que hacen con la hija de Adamari, nos la empujen por ojos, boca y nariz. Yo puedo entender que el dueño ame mucho a su mascota. Pero, sinceramente, debo cuestionar su estado mental. No sé en qué circunstancias se perdió Violeta de los Milagros, y no me importan. Porque todo esto me ha dado una gran idea.

Hace tiempo no hacemos una lista. ¿Qué tal si hacemos la lista de las 5 páginas de gente o cosas irrelevantes en Puerto Rico que deberíamos crear? Dale, yo empiezo:

1- #yonomequito o #yoyamequité y sus variantes.
En su lugar, creemos la página #merozasitequitasono. Si te fuiste o te quedaste, es problema tuyo, no mío.

2- La novia de Jovani Vázquez.
Vamos a hablar claro: será loca, anormal y no canta un carajo. Pero vamos a hacerle una página para ligárnosla y la ponemos en mute. La contrallá está buena, no se hagan...

3- Carmen Jovet
La palabra de esta buscona y comenenes es irrelevante en este país. Al menos para mí. Vamos a hacerle una página para que los viejitos a los que ella supuestamente defiende como bonista se puedan comunicar con ella, no solo los millonarios de este país.

4- La bebé de Gredmarie.
La nena es un cuerno, no pare más. Háganle una página y se la chupan ustedes solos, que tanto la defienden a la madre como "guerrera" y madre soltera. Guerreros son mis muslos, que se rozan y se me ponen en carne viva cada vez que camino en la pista. Ridícula.

5- Y, por último, pero no menos irrelevante: sus enemigos imaginarios.
Si, porque nos pasamos todo el día tirando puyas en Parcelabook y uno está aquí que no sabe lo que está pasando (porque no cuentan el bochinche completo, pero nos chupamos la peste a macho). Le hacemos una página a esos enemigos imaginarios y les tiran allá, y deja de hacer el ridículo.

No sé, quizás es falta de café o desayuno, pero hoy me levanté bien princeso, bien sensible a las estupideces. Pero nada, piénsenlo, meditemos en qué cosas invertimos nuestra mente y nuestras energías, y si realmente valen la pena. Cuidemos a nuestras mascotas, pero también a nuestro prójimo. Que el mismo empeño que se puso para encontar a Violeta, pongamos en encontrar a todo aquel que necesite de nosotros y mostrarle el rostro amoroso de un hermano. Solo así, el mundo para nosotros y nuestros amados animales será mejor.

Nota al calce: el dueño de Violeta sigue siendo sendo ridículo. Que se deje de estupideces y la cuide mejor la próxima vez...



lunes, 14 de diciembre de 2015

Volvemos a la carga

Se acabaron las vacaciones. Bueno, todavía no, pero casi. Ya vuelvo a trabajar esta semana, luego de unas merecidísimas vacaciones en las que trabajé más que lo que descansé. Y pues, sabemos y podemos inferir que, lamentablemente, no descansé tres ca... Lo bueno fue que no gasté mucho. Probablemente porque no tenía dinero. Pero ese no es el punto. El punto es que volvemos a la carga.

Sinceramente, tengo tantas ganas como ninguna de volver. Y no me malinterpreten, me gusta mi trabajo. Trabajar en la calle es lo que me gusta, el contacto directo con la gente (aunque mi personalidad indique lo contrario). Pero llega un tiempo en el que los problemas del diario vivir, las pruebas, las vicisitudes, se van acumulando y se hace cada vez más difícil levantarse de la cama. Y en esos momentos debemos recordar el propósito en nuestra vida. 

No vivimos para trabajar, sino que trabajamos para vivir. La felicidad no está en nada externo, sino en nuestro interior. La vida es bella, aunque sea injusta a veces. Hay que vivir intensamente, porque el tiempo de estar muertos será bien largo. En esta vida, todos tenemos un propósito, y eso es lo que nos mueve.

Vuelvo y les digo, no tengo ningunas ganas de volver. Estaba de lo más bien en mi casa descansando. Pero mi lugar y dónde está mi propósito es en mi trabajo. La bendición está en el trabajo bien hecho. Quien será bendecido será quien es fiel, haya mucho o poco. Y yo sé qué significa "poco". Y estoy aquí de pie, todavía. Y vamos pa' lante, con cansancio, con decepciones, con cargas. Y a llorar pa' maternidad. Hoy vuelvo a la carga. Hoy lucho, mañana veré los frutos de mi lucha. 

lunes, 26 de octubre de 2015

#AbrazaLaCrisis

Ese es el hashtag con el que cierro los status de la página de Facebook de este blog, así como los tuits y textos en Twitter e Instagram, respectivamente. es una invitación corta y precisa: "abraza la crisis." Si la analizamos así como está, es una total contradicción. ¿Quién demonios quiere "abrazar" algo tan negativo, tan drenante, tan angustioso, tan incierto? Yo busco abrazar lo positivo, lo que añade a mi vida, lo que suma, no lo que resta. Lo abrazo para hacerlo parte de mí, para ser mejor persona, para crecer...

Me dices por un lado que tenga una actitud positiva, que me rodee de personas que me hagan mejor, que no me rinda, etc. ¿Pero me aconsejas que "abrace la crisis"? O sea, que acoga en mi diario vivir todo eso que lo único que causa en mí es tristeza, tensión, frustración, carencia, vacío... Es un mensaje absolutamente contradictorio.

Parece, pero no lo es. Porque así mismo como digo #AbrazaLaCrisis, también digo:

La crisis es OPORTUNIDAD.

Oportunidad que se presenta para quienes ven a la crisis de frente y no la ven como el final del camino, sino solo como un pequeño desvío que debe ser sobrepasado. Porque la crisis siempre ha existido, desde que el hombre es hombre, y ha sido detonante de los grandes cambios antropológicos, sociales, biológicos de la historia. En nuestras sociedades, tan dinámicas y cambiantes como los seres humanos que las componen, son las crisis las que nos mueven a adaptarnos, a sobrevivir, a seguir adelante. Las migraciones, las guerras, las hambrunas, las sequías, entre otros, nos mantienen en guardia y alertas. Se presentan y demandan acción de nuestra parte. 

Por lo menos en Puerto Rico, la cosa está mala, no sé en otros países en los que me leen (porque me leen en los 5 continentes, graciosos). A todos y cada uno de nosotros nos ha tocado la crisis económica, social, laboral, moral, etc. O un divorcio, un despido, una enfermedad, un crimen, algún brazo de esa omnipresente crisis nos ha alcanzado. Y aprieta duro, ¿saben? Y nos deja sin aire. Y duele. Y te preguntas: ¿por qué a mí? Si yo soy una buena persona, ¿tan malo he sido? Aclarando, el que pases por una crisis no tiene NADA que ver con que seas o no una "buena persona." Tiene que ver, según mi experiencia, con una sola razón: la vida es bella, pero a la vez es injusta. Suena fuerte, ¿verdad? Pues si, nadie es invulnerable al dolor ni al sufrimiento. Nadie es inmune a la crisis.

La vida, a través de las personas y situaciones, te va a fallar, te va a decepcionar, te va a quitar la paz y la estabilidad. Y no hay break, no hay forma de escapar de eso. Y cada persona lo toma de diferente manera. Unas campean el temporal. Otras... bueno, digamos que enganchan los guantes antes de tiempo. Estas últimas no vieron la oportunidad, solo la crisis...

Ese divorcio puede ser la oportunidad de un nuevo amor, y de arreglar las diferencias con tu antigua pareja en un escenario que no envuelva la convivencia diaria. Esa pérdida de empleo sacará a relucir talentos empresariales que quizás poseas. Esa colgá en la escuela podría ser la alarma que te avise que esa no es tu vocación profesional. Él hambre, la sequía, la necesidad, alimentan la imaginación y la iniciativa del ser humano, no sólo para auto-preservarse, sino para servir a quien no puede valerse por sí mismo. 

Para aquél que permanece aquí, o se va a nuevos destinos; para quién echa pa'lante o quien ya no puede más; para quien es exitoso o quien está viviendo cheque a cheque; para quienes están celebrando una nueva vida o están de duelo... Para todos ellos, va un abrazo de quién es hijo, hermano, padre, amigo, asalariado, trabajando en algo para lo cuál no estudió pero sabe que existe una razón para todo. Les digo, estas palabras son tanto para ustedes como para mí, que me levanto todos los días a dar la batalla por mis sueños igual que ustedes. 

La crisis es oportunidad, es la oportunidad de subir a este cuadrilátero llamado vida y pelear por mi lugar en este mundo, por mi bendición, por sobrevivir y mantenerme... y lucir fabuloso en el proceso. 

Hermana crisis, es tiempo de caminar. 


lunes, 17 de agosto de 2015

De cisternas y limonadas...

¡La sequía no nos quiere dejar! Ayer ha llovido con velocidad, y comoquiera. La gente está en pánico, comprando cisternas como cuando compraban chicles Pal en la escuela: a 3 por chavo. Es que los veo: trepa'os en el techo, recostados del alero con los brazos extendidos esperando que el pana desde abajo le suba la cisterna un poco para él agarrarla. Como si estuviesen pasándose un bowl de carne frita, ¡hello! Parece que quieren dejar las pelotas pegás al techo...

Y hablando de sequías, le están haciendo la competencia a las limonadas "orgánicas-artesanales-gluten free" que venden en cada esquina de Puerto Rico. Uno se siente que está capeando en el punto cuando compra limonada o una cisterna. Y hay que comprarlas con todos los muñequitos: que si filtro, que si presurizador, que si power locks, power windows, power rangers, etc. Y así mismo te van a cobrar, porque en tiempos de crisis, está el raquetero y el chanchullero inflando los precios, a costillas del pueblo. Así que, ¡bienvenido a Pendejilandia! Población: Tú.

Lo que no te explican estos "expertos" vendedores es cómo demonios vamos a llenar las benditas cisternas cuando lo que quede en Carraízo y La Plata sea el babote nada más. Y digo "vamos" para que no se sientan tan solos en su estupidez. Porque vamos pa'lante como buey cerrero, sin pensar que no vamos a joder bien jodiítos. Llega el agua y llenamos hasta el dron de reciclaje. Y hacemos todo lo posible por vaciarlos todos, para volverlos a llenar. Tú, amigo o amiga, si lo que mides es 5 pies en tacos, no necesitas 3 galones de agua para bañarte. Uno y me estoy arriesgando... Ahh, y esos servicios de llenado de cisternas... Eso no es el oasis al lado de Plaza Carolina, eso no vale 2 pesos. ¿Para cuántas veces tiene$$$$$ para llenar la humilde cisternita de 800 galones que compraste? Y no, no hay Groupon para eso.

Por esta y otras razones, la Crisis vuelve con su siempre muy esperado Top 5 de las cosas que puedes hacer con la cisterna cuando se acabe el agua para llenarla. Porque esa inversión hay que sacarle el jugo, antes que te acuerdes de la progenitora del vendedor, y de paso, de todos los gobernadores de este país. Vamos de la 5 hasta la 1, para crear esta falsa impresión de expectativa parecida a Silverio Pérez en Anda pa'l Cará...

5- Como base para el canasto de baloncesto de la calle de tu casa.

Viendo las actuaciones de nuestros equipos nacionales, necesitamos buscar nuevos talentos pero ayer. Rellenas la cisterna de arena con agua y list... Ay, verdad, no hay agua. Pero está la próxima:

4- Como jacuzzi.

¿No, verdad? Eso pensé. Sin agua como que no... 

3- Como olla de presión en restaurante chino.

Ahh, pero hay 2 problemas: ¿con qué agua la llenamos para hervir la tonga de arroz que ellos hacen? Y el otro: el arroz es frito, no hervido. De 3-0, me acuerda a cuando jugaba béisbol...

2- Como tiesto para "sembrar" nubes. 

¿Se acuerdan cuando en la escuela sembrábamos habichuelas y salía la matita bien patética? Así de patética es esta idea. Bueno, queda una idea, veremos cómo nos va...

1- Para hacer la "limonada gigante" en las Fiestas Patronales de Carolina. 

Si, ya pasaron, lo sé, son en mayo.  Pero con el superávit de ellas que habrá el año que viene, habrán tantas como vacas en Hatillo. Y vamos a necesitar muchas, porque de una cisterna de 800 galones, salen como 3 limonadas más o menos... 

Ven, esa si funcionó, solo hay que analizar los pros y los contras. Qué triste es que, por no hacerlo, estemos en la situación en la que estamos. Todos hemos sido culpables: los que votamos por los candidatos que nos han fallado, los funcionarios que solo han estado pendientes a su propio beneficio en detrimento al bien común, los que pensando que lo que hacemos no afecta en nada la situación, no cuidamos nuestro más importante recurso: el agua. El esfuerzo de cada uno se une al del otro para beneficiar a todos. La solución es dura y sacrificada, pero en este cuadrilátero llamado vida, no se trata de superhéroes. La victoria debe ser por todos y para todos. 


lunes, 27 de julio de 2015

Sin deporte, no hay paraíso

No hay manera de suavizar una situación así. Vemos tan lejos esos dias de Piculín, de Mincy, de Fico, de Quijote... Días donde el Equipo Nacional de baloncesto masculino imponía respeto en TODO torneo en el que participaba. Ese equipo era (¿era?) nuestro orgullo. Eran realmente "los 12 Magnificos", lo mejor que el baloncesto puertorriqueño podía ofrecer. Esos días pertenecen al pasado. El Equipo Nacional quedó fuera de las medallas en Juegos Panamericanos por primera vez desde los nefastos Juegos de Mar del Plata en 1995. Ese año el equipo no carecía de nivel, sino de "comunicación", por decirlo de esa forma. Pero este equipo que ha perdido por una cantidad obscena de puntos... no tiene nada de nivel.

Entonces ustedes me preguntarían: ¿para qué demonios mandamos ese equipo para allá? ¿Por qué exponer el nombre ya tan maltrecho de Puerto Rico y de su Equipo Nacional con un equipo que no tenía nada que buscar en Toronto? Y créanme, esa misma pregunta se hacen muchas personas basadas en la "sequía" de medallas que ha sufrido nuestra delegación en esta justa. Escucho analistas políticos que al día de hoy no saben que Michael Jordan se retiró, hablando de la pérdida de dinero que representa el tener representación olímpica. Esbozan razones tales como que eso no resuelve los problemas sociales y económicos del país; que los logros deportivos distraen al país de los verdaderos problemas y que lo mantiene dormido; que los atletas no producen medallas de acuerdo a la inversión que el gobierno hace en ellos; que ese dinero se debe utilizar para otras cosas y no para mantener vivo un patriotismo "artificial". A este reclamo se unen periodistas, gente de la política, y muchos puertorriqueños de a pie.

¿Y saben qué? Aunque no esté de acuerdo con esa opinión, no puedo culparlos del todo. Porque estos resultados reflejan el lugar que tiene el deporte entre las prioridades de este y los demás gobiernos que han dirigido esta isla. No han entendido el rol social, salubrista, económico que tiene el deporte en la sociedad moderna. Para los funcionarios de este gobierno, para los periodistas faltos de reconocimiento, para los analistas políticos vendidos por contratitos, el deporte es solo entretenimiento, reservado para los románticos, para los tontos. Y se vanaglorian cuando los equipos de aquí pierden, porque los hacen ver como unos genios, unos eruditos que no saben distinguir entre un tiro libre y un ace...

¡Que contraste con la situación de los atletas en otros países! Y no digo en todos, porque hay países que están peor que aquí (aunque usted no lo crea). Pero hay países que desde los grados primarios desarrollan programas de masificación del deporte que sirven, no solo para identificar buenos prospectos, sino para lograr el desarrollo integral de los niños y niñas. Han reconocido los valores que inculca el deporte: disciplina, esfuerzo, trabajo en equipo, empatía, sana competencia, buena salud física y mental, entre muchos otros que les servirán dentro y fuera del terreno de juego y durante toda su vida. Y con esto en mente, el deporte se convierte en un vehículo de cambio social, de identidad patria, de desarrollo humano. Sin entrar en la discusión de cuáles son las motivaciones de cada país para su enfoque en el deporte, los frutos se dan en el medallero y en la vida diaria. Países que aparentan un desarrollo menor al de Puerto Rico ya lo sobrepasan rutinariamente en la cosecha de metales olímpicos de todos los niveles. Sus atletas solo se dedican a eso, y son tratados como una de las grandes exportaciones al exterior. Eso del atleta "part-time" ya no existe. Estas personas han decidido dedicar su vida y sostener a sus familias con el deporte y merecen ser tratados con el mismo respeto que quien decide ser doctor, abogado, ingeniero, etc. Pero en esta isla, se les ve a los atletas de tiempo completo como vividores del gobierno. A los Culson, a las Kiria Tapia, a los gimnastas, a los boxeadores, entre otros, no se les reconoce el esfuerzo que hacen a diario por dominar las destrezas de su deporte y representar a Puerto Rico alrededor del mundo. Se critica el estipendio que reciben mensualmente para poder dedicarse full-time a entrenar, mientras permitimos que nuestros funcionarios de enriquezcan a costas del pueblo, con un volumen de trabajo que haría llorar al mismo José Nogueras. Pero eso si, esperamos que ganen un fracatán de medallas para inflarnos el ego y decir que apoyamos al deporte. Y si no ganan, ahí si que nos limpiamos el fundillo con ellos, burlándonos de que, de nuevo, "jugaron como nunca y perdieron como siempre". 

Y en ese sentido, hablemos del Equipo Nacional de baloncesto masculino de Puerto Rico, quizás la máxima institución deportiva de este país. Ese equipo, gústele a quien le guste, es uno de nuestros más valiosos patrimonios nacionales. Y verlos ser derrotados, apabullados en 2 ocasiones en la misma semana no es cualquier cosa. Podemos hacer chistes y memes y burlarnos de ellos y de Rick Pitino y hacer como si ya no nos sorprende que pierdan. Pero, en lo más profundo del corazón de este pueblo, todo eso lo hacemos con un intenso dolor y tristeza. Este equipo de los que si pudieron hacer el viaje, este equipo de suplentes y sextos hombres, este equipo de tercera categoría sigue llevando el nombre "Puerto Rico" escrito en cursivo, en el pecho. Este equipo que ha sido humillado como nunca antes, sigue siendo el mismo equipo que llegó cuarto en Mundiales y Olimpiadas, que le ganó al Dream Team, a Yugoslavia, que ganó el oro en los Goodwill Games en Rusia. Este equipo, el de Pachín, el de Teo, el de Dalmau, este equipo hoy no le gana a nadie. Ha sido una bofetada en la cara de los puertorriqueños. Y era una que se veía venir. Estos últimos años han sido fracaso, tras fracaso, tras rotundo fracaso. Pero seguimos jugando el Baloncesto Superior Nacional en verano. Y mientras nuestros mejores jugadores juegan la final del torneo, a Toronto mandamos a los demás, que no han alcanzado ese nivel. Y no lo han alcanzado porque desde pequeños han tenido que dividir el tiempo entre su carrera deportiva y sus trabajos y estudios. ¡Claro que no van a ganar, si no están debidamente preparados! Aquí hay miles de ligas y equipos, pero no un programa nacional que les dé seguimiento en su desarrollo. Aquí hay mucha finca, y todos "jalando pa' su la'o". Pasa en béisbol, en gimnasia (¿han visto dónde entrenan los "Golden Boys" y demás gimnastas? Esa cancha de Country Club da grima); en fútbol crean una liga profesional cada año y no dura ni lo que dura un estornudo, y nuestra selección juega menos que yo en un doble cancha; en atletismo seguimos permitiendo que las universidades apuesten solo por el atleta extranjero para llenarse la boca de que ganaron las Justas de la LAI y que se fastidie el atleta local (demándeme si no le gusta mi opinión)... 

En esas condiciones, ¿a quién le dan ganas de ser atleta? Muchas carreras tronchadas, no tanto por falta de talento, sino por falta de visión y apoyo. Porque lo único que nos importa es ganar, ganar y ganar, y no desarrollamos gente de bien y de provecho, que cuenten con las herramientas para lidiar con los retos de la vida cotidiana. Ni pensamos en el deporte como herramienta de desarrollo económico, en especial en la revitalización de los centros urbanos y en el turismo, haciendo al país sede de eventos de clase mundial e inyectando la economía con miles de millones de dólares en derechos de admisión y economía directa e indirecta. Tampoco nos preguntamos qué sería de muchos jóvenes de nuestra isla sin el deporte, sin la oportunidad de ocupar su tiempo en cultivar su cuerpo y su mente en vez de destruirlos con drogas, con violencia, con crimen...

El deporte abre muchas puertas y da muchas oportunidades, las mismas que no todos estamos capacitados para tener. El deporte no es una nota al calce, sino una vertiente importante del quehacer humano, una de las mejores obras de la humanidad, una de sus mejores caras. El dinero y los recursos invertidos en el deporte no están perdidos, porque siempre darán frutos en el terreno de juego y en nuestra sociedad. 

Es el momento de cambiar muchas visiones erróneas. El deporte es, para muchas personas, no solo un pasatiempo o su forma de mantenerse en forma. El deporte es su escape a tantos peligros y tentaciones que ofrece la vida. Es su boleto a una vida mejor para ellos y sus familias. Es el vivir sus sueños. El ser alguien en esta vida. Y por eso sacrifican años y años en entrenamientos, acuartelamientos, prácticas, para una oportunidad que puede durar unos pocos minutos y que quizás jamás vuelvan a tener. Y somos tan mezquinos que los criticamos y nos burlamos cuando no pueden conseguir la dichosa medalla de oro. Pero créanme, convertirse en un mejor ser humano y a la misma vez representar a tu país es la verdadera meta de cualquier atleta. No hay NADA MEJOR.