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martes, 15 de enero de 2013

Nuestros hijos, las bolas de ping-pong...

Puerto Rico no es un sitio seguro para criar un niño...

Esa -junto con alegatos de maltrato- fue la razón esbozada por el sirio Rasim Hallum en un tribunal del estado de California (USA) para obtener la custodia de su hijo Kamal frente a su ex-esposa Maha Abdel Rahim, profesora universitaria de origen árabe radicada en Puerto Rico.

Desde hace 6 días, Maha está recluida en la cárcel luego que un tribunal de California expidiera una orden de arresto en su contra por no entregar al niño a su padre en el tiempo acordado. La mujer alega que el niño le expresó que su padre lo maltrataba.

Expuesto el trasfondo de la situación, quisiera decir lo siguiente: volviendo a la aseveración del principio: excusa barata.

La criminalidad en Puerto Rico es un problema grave. Las calles se han convertido en campos de batalla. Todos somos tarjeta. Nadie está exento... ¿Y en qué mundo vive el papá de Kamal? ¿En su país no hay violencia? Me pregunto porque por alguna razón se mudó a este hemisferio. ¿No lee noticias, no ve noticieros, Sr. Hallum? Estados Unidos no está libre de estallidos de violencia extrema (tiroteo en la escuela elemental Sandy Hook, en Newtown, Conneticut; tiroteo en sala de cine en Aurora, Colorado; ambos el año pasado). California no es el paraíso del Edén tampoco. El mundo se ha vuelto violento, en todos lados.

Por otro lado, está Maha, la madre. Encerrada mientras el Departamento de la Familia se canta de manos atadas cuando esta mujer alega que a su hijo lo maltratan en casa de su papá. En mi opinión, mientras ese niño esté en Puerto Rico, el Departamento de la Familia tiene que procurar su bienestar así como el bienestar de todo menor. ¿Y el Gobierno? Bien, gracias. O por lo menos eso es lo que aparenta, en un caso tan notorio. En estos casos tú demuestras tener tu oído en tierra y saber lo que necesita tu gente y sacas la cara por ellos. Han dejado mucho que desear.

Si, porque hasta ahora no he escuchado ni leído a NADIE (sinceramente digo a nadie) preocupándose por el BIENESTAR DEL NIÑO KAMAL. Hemos hablado mucho de lo cruel que ha sido Hallum al quitarle ese hijo a su madre y llevárselo tan lejos. Nos hemos indignado por el injusto encarcelamiento de Maha y cómo este sistema ha arrastrado los pies manejando este caso. Todo eso es muy válido y no podemos hacernos de la vista larga. Pero, ¿y el niño? ¿Han intervenido con él? ¿Lo han entrevistado para validar el alegado maltrato, para saber cómo se siente? ¿Saben su sentir sobre ver cómo sus padres pelean por su custodia? ¿Ha tenido alguna red de apoyo durante este tiempo de conflicto? Dudo mucho que para alguna de estas preguntas haya un SI.

Yo entiendo que Maha violó los términos de la custodia. Entiendo que el Sr. Hallum es el padre custodio y está en su derecho de ir a corte. Pudiese entender que, en consideración a la jurisdicción de otro tribunal, no haya fianza. Lo que yo jamás entenderé es como nosotros, los que nos llamamos adultos (y me incluyo) casi nunca tomamos decisiones, o llevamos a cabo acciones en materia de relaciones conyugales o relaciones paterno y materno- filiales, pensando en las personas más afectadas y vulnerables: nuestros hijos. No lo entiendo. Los tratamos como bolas de ping-pong, de lado a lado.

Pero nada, sigamos preocupados por la trapo 'e bola, el Pollito Pío, si Calle 13 estaba en la toma de posesión, si Ricky Rosselló sufre de falta de atención, si Pedro Julio se besó o no con el novio, si Joe Joe le tocó las nalgas a Maripily, si Bodine se llevó al viejo, y todas esas estupideces. Mientras nuestros hijos sigan pagando por nuestros errores, lo de #TodosSomosFulano o el #BoicotALaComay nos lo vamos a tener que poner de enema. Bola de hipócritas.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Las lágrimas de nuestros (Idol)os

En cualquier variante de estos concursos "Idol", los productores van a echar mano del morbo para ganar ratings. Al parecer, a la gente se le olvida eso. Cualquier conflicto, cualquier lágrima derramada, cualquier defecto de algún participante va a ser explotado exponencialmente para mover a las masas a identificarse con los participantes y votar por ellos y/o ir a las galas y conciertos que hagan. Pero el pueblo se indignó en la última eliminatoria de "Idol Kids Puerto Rico" porque las niñas estuvieron expuestas a un ambiente hostil y de mucha presión. Ok, de nuevo, estás en el programa de más audiencia en Puerto Rico, sola en un escenario frente a gente con una vida de experiencia en la música y que te están juzgando. ¿Quién no siente presión?

Ni los padres, ni la producción del programa, protegieron a estas niñas de ese mal rato. Hasta las que clasificaron quedaron destruidas con toda la tensión. Y aquí no se trata de que todas tenían que ganar. Es que, a veces, queremos vivir la vida a través de nuestros hijos. Lograr lo que no pudimos por medio de ellos. Y ellos y ellas pagan por nuestras frustraciones. Vemos tantos casos de niños artistas que pierden sus vidas en el camino por tratar de vivir demasiado rápido, por tratar de acaparar demasiado. La responsabilidad primordial de un niño -estudiar- ya no es prioridad. Se le quita la niñez a estas personas y tienen que crecer muy rápido. Y no he hablado de las canciones que cantaron estas niñas.

Es que ya en la televisión no hay originalidad. Lo único que falta es "Perro Idol", o "Gallina de Palo Idol". Esta sociedad tiene una dichosa obsesión con meterse en la vida de los demás. Y los canales de televisión se reparten con la cuchara grande exponiendo al ser humano en su punto más bajo. Nada es ya lo suficientemente íntimo. Y nuestros niños no están exentos. Niñas llorando = ratings.

Somos hipócritas como sociedad. Porque ponemos el grito en el cielo con estos programas. Pero es que el crecimiento y desarrollo de nuestra niñez está en nuestras manos, no de la escuela, ni de la iglesia ni del gobierno. Mucho menos de la TV. Pretendemos que adquieran valores, disciplina, autoestima, respeto de afuera, en vez de nosotros. Nuestros niños y niñas han quedado expuestos a todos esas presiones y situaciones incómodas EXCLUSIVAMENTE por nuestra culpa. ¡Qué fácil es echarle la culpa a la televisión, la escuela, la iglesia, el gobierno! ¿Quiénes los trajo al mundo? Entonces, ¿quién es responsable por ellos? Eso pensé.

Idol Kids: Talento infantil entre lágrimas- Primerahora.com



sábado, 31 de diciembre de 2011

Que las palabras no caigan en el vacío...

Hoy en las redes sociales se reúne el "Fan Club de Paulo Coehlo", jajaja. Embuste, no se enojen, que lo mejor que podemos transmitir a otra persona es una palabra de aliento y esperanza. Para muchos parecerá una pérdida total y absoluta de tiempo. Pero hay tanta gente que cree que ya este mundo no tiene esperanza y que nadie puede hacer nada para cambiar eso.

Son personas que han pasado por muchas vicisitudes este año... o la gente que se queja por todo para hacerse los más graciosos y llamar la atención. Díganme, ¿estoy mal por desearle lo mejor a los demás? ¿Me voy a amargar la vida por dos o tres que se levantan hartos de odio todos los días?

Este país podrá estar sordo, pero yo no estoy mudo. Porque, ya sea dicha o escrita, mis palabras hablan de lo que llevo en mi corazón. De ellas aprendo a vivir mejor y en ellas está la semilla de las buenas acciones. Si Jesús enseñaba con palabras para luego llevarlo a la acción, ¿por qué yo debo guardarme sólo para mí esas palabras de bendición que he recibido por tanto tiempo?

Hay personas que lo único que escriben en las redes sociales son mensajes positivos. ¿Por qué los atacamos tanto? Yo prefiero eso a leer a dos o tres que lo único que escriben es que se sienten mal, o que tienen dolor, o que les apesta la vida. A veces deseo que, al lado del botón de like, hubiese un botón para darle un balazo "virtual" a todos los quejosos para ayudarlos a terminar con su miserable existencia. O sea, no piensen que no pienso en ustedes también...

A esos me los tengo que chupar, pero uno trata de ser positivo y ya les está malo. ¡Pues no! Tengo mucha fe de que, en lugar del "fin del mundo", es el comienzo de muchos años de innumerables bendiciones y grandes alegrías. Si usted quiere escribir cuanta frase haya puesto Coehlo en sus libros y postearlo en Facebook y Twitter, hágalo. Si se siente como basura y, aún así, tiene palabras hermosas para compartir, le doy las gracias. Eso no es ser hipócrita: es ser una persona bien centrada con una excelente salud mental. Hipócrita es el que se queja pero está loco por palabras así.

Y, en un país que lo único que escucha son malas noticias, un mensaje positivo nunca está de más. Lo que hagamos con el mensaje queda de cada cual. Y lo positivo que saquemos de este año, también. Les deseo un muy feliz año 2012 y que Dios bendiga nuestro pueblo. Nos vemos... en las luchas.