lunes, 24 de diciembre de 2012

Sin crisis no hay Navidad...

Yo me imagino cómo fueron esos días. José con su María, embarazada a punto de parir, de camino a Belén. Y digo "me imagino" porque llevarla sobre un burro -no importa qué linda sea la canción- debió hacer el camino mucho más largo. Sumémosle los dolores característicos de las últimas etapas del embarazo y no estaba fácil.

Y para completar, tras de que tenías que zumbarte al cuerpo ese maratón para un dichoso censo, no consiguieron posada para pasar la noche. Ni siquiera por estar María casi pariéndose. Y pensar que aquí lo cogen de excusa para colarse en las filas de Krispy Kreme o del Viernes Negro...

Estar en los zapatos de José esa noche estaba cañón. No solamente era su amada esposa: ese niño no era cualquiera. Era el Hijo de Dios. Claro, como Dios SIEMPRE provee, alguien les prestó un pesebre para pasar esa noche. No era por supuesto el sitio más limpio, estaba lleno de animales, pero ya había sitio para que Jesús naciera. Y quienes fueron a adorarle fueron testigos de cómo Dios se manifiesta aún en la más crítica de las situaciones.

Este año ha sido eso mismo: una constante crisis, que probablemente dure más de estos 366 días. En el seno familiar, en las escuelas, en el trabajo, en la calle, en todos los ámbitos de la sociedad... La crisis es más que unos bonos degradados: es el no haber aprendido a convivir, el no aceptar nuestra responsabilidad en esta desintegración social que vivimos, el haber olvidado los valores que nos fueron inculcados y no transmitirlos. Si, valores. Nunca dejan de hacer falta.

Este camino "a Belén" ha estado lleno de violencia, de odio, de divisiones, de codicia, de materialismo... Y se ha hecho demasiado largo. Ya es hora de pasar de la crisis a la Navidad. Es hora que Jesús nazca y esté con nosotros. Es hora de permitir que se aloje en nuestros corazones, en nuestros hogares, en nuestro pueblo, y compartir con Él esta aventura llamada vida. Y que la recorramos con Él. Porque eso es la Navidad: una nueva vida, una nueva esperanza. Y aunque sin crisis no hay Navidad, el verdadero camino comienza cuando Jesús nace en nuestro Belén.

Feliz Navidad.

(Imagen: fondospantallagratis.es )

viernes, 21 de diciembre de 2012

Nuestros niños y niñas merecen VIVIR

Hemos levantado el puño de la ira contra los más débiles. Los hemos torturado de las maneras más despiadadas. Los hemos masacrado a fuerza de plomo, los hemos descartado como basura, como objetos...

Ya los niños y niñas no son el futuro. Son las víctimas de un presente sin horizonte. Son el chivo expiatorio para todas nuestras carencias, problemas, vicios... Los hemos traido al mundo como bultos donde descargamos la violencia intrínseca de una sociedad que raya en lo anárquica y suicida. Una sociedad donde los adultos nos olvidamos que, alguna vez, fuimos niños.

Y, si ahora hemos llegado a esta edad, es porque recibimos un mundo donde las condiciones -lejos de ser perfectas- fueron suficientemente buenas para crecer. Ese derecho básico, ¿no lo merecen nuestros pequeños y pequeñas? ¿Donde puedan ir a la escuela, al cine, o acompañarnos a cualquier sitio sin temer por sus vidas? ¿Sin tener que ir armados a clase? ¿Donde no sean un pedazo de carne puesto en el congelador?...

Por años, nos hemos preocupado y hasta preparado para el inminente "fin del mundo." Y, de la mano, le hemos ido terminando el mundo a nuestra niñez. Egoístamente. Sin escrúpulos. Y aún así, ¿qué es lo único que recibimos de ellos? Amor sincero. Besos. Abrazos. Alegría verdadera. Sinceridad. Energía positiva.
Ellos y ellas son nuestro mayor tesoro, la semilla que dará fruto abundante. De ellos aprendemos la mejor forma de vivir: con corazón puro.

Nuestros niños y niñas merecen un mundo que les dé la oportunidad de construir y recorrer su propio camino. Un mundo que les permita crecer sin prisa. Un mundo que no los agreda, sino que los reciba como parte de él y los deje libres para vivir una vida plena. Si, nuestros niños merecen VIVIR. Entendámoslo de una buena vez.




(Imagen: edupni.com)

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Ser joven es un pecado?

En donde trabajo, una agencia de gobierno que fiscaliza ciertas actividades económicas, tengo una particular oportunidad de conocer y aprender de la gente. Del esfuerzo para salir adelante y de los truquitos para burlar al todopoderoso sistema. Veo gente joven en el perpetuo acto de fe que conlleva abrir un negocio en esta bella isla tropical. Y veo también gente no tan joven que ya han bailado más de una vez con el aparato gubernamental que intercambiamos cada cuatro años (con los mismos resultados).

Y en una agencia de servicio directo, esa mezcla de juventud y veteranía es natural y muy necesaria. Un pase de batón generacional saludable -en un mundo tan dinámico- fortalece la agencia y capacita a los empleados más noveles para tomar las riendas de la misma cuando llegue el momento del retiro a los más curtidos.

La semana pasada, estaba atendiendo a unos caballeros ya maduritos a los cuales les había llamado por teléfono porque unos documentos de su solicitud de licencia debían ser cambiados. Días antes, se les llamó advirtiéndoles de la situación. El problema era que, al parecer, olvidaron la llamada y quisieron hacer ver como si yo cambié los requisitos caprichosamente. Y todo porque un compañero los atendió semanas antes y les dijo que los papeles estaban bien.

Yo puedo entender la molestía de esas personas. A mí también me ha hecho falta algún servicio del gobierno y quince personas me han dicho quince cosas diferentes y me han hecho perder mi tiempo. Sinceramente, en esos casos se me cae la cara de vergüenza porque muchas veces descuidamos el servicio por "evitarnos la fatiga." Pero esa es harina de otro costal.

Sólo hubo algo que realmente me incomodó: que cuestionaran mi capacidad -y la de mis compañeros- simplemente por ser jóvenes, y no tener experiencia. Como esa persona "había trabajado ya en esto y sabía lo que había," entonces yo no sé. Como yo empecé "los otros días," no sé hacer mi trabajo. Yéndose, le decía al otro caballero: "Esta gente joven que pusieron ahora no sabe hacer las cosas." Les acepto que no soy el más que sabe, que me falta un mundo por aprender y que no va a ser de la noche a la mañana. Pero no me tire a mondongo tan rápido ni trate de menospreciarme por mi inexperiencia (y digo "trate" porque nadie determina quién yo soy). Yo estoy progresando paso a paso, cada día con más seguridad. Y estoy dispuesto a aprender lo más que pueda, de todo un poco, para no encasillarme en un solo lugar. Mi juventud es mi motor para seguir creciendo. Ay de aquellos que creen saberlo todo y no procuran seguir aprendiendo...

Porque, si los de afuera nos tratan así, los mismos compañeros (una minoría, gracias a Dios, pero a veces tan impertinente que parecen más) nos tratan peor. No te toman en cuenta y, si te ven con deseos de superarte, te ponen el pie para que no les quites el puesto. Te dejan el trabajo más pesado a ti, porque para eso si eres bueno, para resolverles. No te quieren enseñar, con el pretexto que a ellos "nadie les enseñó." ¿Qué culpa tengo yo de tus traumas laborables? ¿Tengo culpa de que tus compañeros fuesen mediocres e inseguros? Caballo, comparte esos conocimientos sin miedo, que yo si voy a progresar lo voy a hacer, estés tú o no estés. Me acuerdo una tarde en que salimos un grupo a hacer trabajo de campo con nuestro supervisor, que tiene más de 20 años de experiencia. Terminamos en un negocio y estuvo un rato diciéndonos todo lo malo que habíamos hecho en nuestra intervención. Todas esas críticas son bienvenidas. Esas en particular no, porque dijo luego que por eso no le gusta salir con los nuevos, porque no saben trabajar en la calle. Pues entonces vete y trabaja solo, dale. Yo me sentí bien incómodo y se lo dije, al frente de todo el mundo: "Aquí los que llevan 20 años, alguna vez fueron empleados nuevos, fueron jóvenes, y no sabían nada de la calle. Si ahora eres supervisor, es porque con los años has adquirido conocimiento y destrezas. No naciste sabiendo. Y segundo, ahora mismo con quienes cuentas para hacer el trabajo somos nosotros, los novatos. Brega con eso." O algo así. Se quedó sosito. Bueno que le pase.

Esta sociedad necesita un balance entre juventud y experiencia para poder enfrentar los retos que vienen. La gente joven necesita oportunidades para aportar y los más veteranos tienen que transmitir lo que saben a los que no. Es lo mismo en la escuela, en la iglesia, en los trabajos... No quiere decir que los mayores se tienen que ir ni que no haya espacio para los que empiezan a vivir. Este camino lo estamos caminando juntos, viejos y jóvenes, y nos necesitamos mutuamente. La experiencia y la juventud son compatibles en la medida en que respetemos el transfondo del otro, las diferencias de épocas, ideas y creencias. Unos van de salida y otros tomarán su lugar. es un proceso natural y necesario para una sociedad funcional y saludable.

Le doy gracias a Dios porque -en la gran mayoría de los casos- el apoyo, los consejos, el entrenamiento, el ejemplo de mis compañeros de trabajo siempre ha estado presente. Y, aún cuando me corrigen, lo hacen para que yo me pula y sea mejor cada día. Gracias, muchas gracias.

Y a ti, joven: valoremos la experiencia de los más viejos y aprendamos de ellos. Pero no tengas vergüenza de tu edad, ni tus ideas, ni de tus sueños. Hoy tienes un mundo por aportar, junto a un mundo de conocimiento por adquirir. No permitas jamás que nada ni nadie mate tus sueños ni te humille por la sencilla razón de ser joven. Tu espacio, tu lugar nadie, NADIE, JAMÁS, lo va a llenar. En este cuadrilátero llamado vida, nuestro lugar lo tenemos que defender con el mismo ímpetu que el más importante campeonato.  

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabras, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 1Timoteo 4:12


jueves, 29 de noviembre de 2012

Habemus donas



¿Qué es lo mejor que uno puede hacer a las 5:00 am? (hablo de lo mejor, no lo más divertido): D-O-R-M-I-R. Y más cuando hay que levantarse a las 5:45. Peeeeeero estamos a finales de noviembre y, sinceramente, dormir puede esperar. ¿Por qué yo escogería mi cama súper cómoda cuando podría estar haciendo fila... desde el mediodía anterior... frente a una tienda de efectos electrónicos o juguetes? ¿O mejor aún (con "mejor" significando "más ridículo"), estar a las 5 am en una fila para comerme una contrayá dona?

Al parecer a la gente en este país, el dinero le crece en plantíos. Tienen un "palo de chavos" en el patio de la casa y cosechan a diario. Mano, porque en Navidad nos da guille de Héctor el Father (que en paz descanse) y vamos tortosos a las tiendas a dejar el bono y lo que no es el bono en cosas que no necesitas o que acabaste de comprar hace 2 meses. ¿Para qué necesito un LCD de 70 pulgadas si tengo uno de 60? ¿Para ver a la Dra. Polo? ¿Para ver Pico y Espuelas? Y el carro con las gomas con un festival de alambres saliéndoles. Y el gabinete más desierto que una Junta de Inscripción Permanente en año no electoral. Y la cuenta de banco más vacía que un bolsa de papitas Lays.

¿Qué me enseña esto de nuestras prioridades como sociedad? Aparentemente las cosas que valen para nosotros se miden en dólares y centavos. O en cuánto impresionamos a los demás con lo que compramos. Para nosotros, las cajas vacías al frente de la casa son como trofeos que nos encanta mostrar. Pero las cosas están malas...

Imagínense si están malas que hay gente dispuesta a meterse a una fila al amanecer de Dios para ganarse una dotación anual de donas. Una asfixiaera criminal. Y no van solos. A cuanto menor de edad se pueden llevar se llevan a pasar peligros. Y si son mujeres embarazadas, mejor porque las dejan pasar primero.

Nada en contra de las donas: si alguien disfruta tan exquisito manjar es este servidor. Pero mi tiempo de descanso, de compartir con mi familia es SAGRADO. No es para dedicárselo a San Sears o San Walmart. Ni menos a la Casa Protegida Jennifer González, Krispy Kreme. Mi tiempo es para producir y para disfrutar. Producir con mi esfuerzo y trabajo. Disfrutar con el fruto de los mismos. ¿Alguien piensa igual que yo? Revisando mi timeline de Twitter, encontré algunos ejemplos:







¿Qué tú me dices? ¿24 horas en una fila?¿Por donas gratis? Y si, concuerdo con Jay Fonseca: esa diligencia bien dirigida ayudaría a nuestro país a salir adelante. Y no es tanto cuestión de criticar al que lo haga. Es que si nadie cuestiona nada, nos hundimos todos. Nos hundimos entre muchas cosas materiales que acumulamos y que dejan sin espacio a nuestros sueños. Nos hundimos en filas interminables que no nos llevan a ningún lado y que nos quitan lo más valioso: el tiempo vivido siendo felices. Mientras el sentido común sea opcional para nosotros, el término "Viernes Negro" será más lo segundo que lo primero. Y las donas no sabrán tan dulces ná.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Gracias

Nuestra situación personal no necesariamente sea la mejor. Quizás estemos pasando por un verdadero "infierno" terrenal. Todo eso es parte del paquete de "fábrica" que traemos al nacer.

Claro, eso no significa que podamos ser felices. Ni que no demos gracias por todo lo recibido. Porque ser agradecido no depende de recibir o no, de que sea mucho o poco. Ser agradecido es estar consciente de que no nos hace tanta falta esas cosas que creemos o nos han hecho creer indispensables. Dios se encarga de suplir - se lo pidamos o no - todas nuestras necesidades. Aunque no lo parezca...

Desde el calabozo, desde la oscuridad, desde la prueba que parece imposible, debemos dar gracias por una vida con propósito. Porque por algo seguimos vivos. Lo que estamos pasando no es el fin. Sólo una anécdota entre muchas buenas historias.

Demos gracias.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

Los 5 "reality shows" que nadie ha hecho (gracias a Dios)...

Se acabó Idol Kids Puerto Rico el domingo. El lunes le tocó a Idol Puerto Rico. Ya este próximo domingo se acaba Mira Quien Baila. O sea, nuestra televisión se ha convertido en un "reality" de lo más irreal. El público (que semana a semana demuestra que no sabe un pepino angolo de baile, mucho menos de canto y, en ese sentido, ni pizca de política) destruye su factura de celular votando por el attention whore de turno. Y los dueños de los canales escogen para ganar al que les salga de las verijas. Una fórmula de éxito sacada de las páginas de la Divina Comedia (que lo menos que me dio fue risa).

Preocupada por la vertiginosa debacle de la oferta televisiva puertorriqueña - que nos ha expuesto a barbaries como Viva la Risa, Burundanga y Dueña y Señora - la Crisis sigue pasándose las tendencias por donde no le da el Sol y enumera los 5 "reality shows" que, permita Dios, JAMÁS veamos en TV. Y, en orden ascendente:

5. "Mamá, tengo una creatura en la cabeza", protagonizado por la peluca de Carlos Díaz Olivo:




Nueva foto publicitaria de Satitopr.com

Porque es que no hay quien me convenza que esa peluca no tiene vida propia. Creo haberla visto atenderse en la clínica veterinaria de la Roberto Clemente en Carolina... Conoceremos como es el diario vivir del analista político con su mascota, a quien cariñosamente llama Firulais...

4. "Los Más Estreñíos (digo, Encendíos)", con el nuevo Grupo KAOS:




¿Los más encendíos? Ay, mira, vete pa'l...

Prueba inequívoca de que Puerto Rico prefiere el "refrito" antes que el sofrito, KAOS renuncia a una sana autoestima y regresa promocionando la misma canción de hace 20 años, "Puerto Rico", como si fuese un featuring con Pitbull y Divino. En este programa exploramos cómo Guillermo trata de hacerse pasar por Elvis Crespo, seguimos a Nashalí luego del segundo ciclo de Winstrol y tres sets de brazos y hombros y, por último, el fallido intento de Jometh de esconder su cara de vergüenza detrás de esa pollina...

3. "Cuentos de la Cripta", estelarizado por Michael, de Idol Puerto Rico:


Si ves esta foto, haz visto a la muerte cara a cara.

Este caballero burló la eliminación tantas veces que pensé estar viendo a Mumm-ra, el inmortal. Sabrán que la saga de Twilight está basada en su participación en Idol. Bueno, imagínense que él hizo el salto espacial, le falló el paracaídas, cayó en volcán y no murió. En este programa veremos cómo su vida parece un episodio de "1,000 Ways to Die"...

2. "Narnia Five-O", protagonizando Jovany Vázquez.


No, no es Don Johnson de Miami Vice...

El día a día del único ser humano que vive en dos universos paralelos simultáneamente, donde a base de jingles de néctares de frutas ilumina al mundo que le rodea. Deja que se dé su buen cascarazo que verás cómo te transporta a su mundo... Nadie lo comprende, nadie lo acepta. El mundo no está preparado para una persona con tantos talentos... (insertar sonidos de grillos). Si hay alguien que vive porsucuenta.com, es esta joya.

Y en el primer lugar: (¡¡¡tan tan tan taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!!!)

1. "Bounty Hunters", protagonizado por los candidatos derrotados en las pasadas elecciones en Puerto Rico:


Hay que buscar esos votos como sea...

Mientras haya vida, y queden votos por contar, la tendencia me dice que vamos rumbo a la victoria... Si, mijo, si.

Como vemos, no sólo en Entre Nosotras hay posibilidades de hacer reality shows vomitivos (¿"Novias Histéricas"?). En nuestra TV siempre habrá espacio y horarios para este tipo de asquerosidad. Y tendrán éxito si lo seguimos apoyando. Demos gracias porque tenemos la TV que queremos en nuestro país, la que nos merecemos, la que exigimos. ¿O no?



viernes, 9 de noviembre de 2012

Nadie es indispensable

Yo he visto cosas en esta vida: cosas increíbles, cosas inverosímiles... y las elecciones esta semana. Ni una prueba casera de embarazo nos ha tenido tanto en tensión como el conteo de votos este pasado martes. O sea, ¿en serio? ¿Tanto tiempo? Para eso que cuenten los partidos, que ya a las 3:35 pm tenían 800,000 votos contados.

Bueno, pero lo que me motiva a escribir esta entrada es la que - en mi humilde opinión - es la mayor lección aprendida por todos nosotros luego de este ejercicio electoral: humildad, o en otras palabras, nadie es indispensable.

El mayor problema de algunos políticos de carrera en Puerto Rico - y, en ese sentido, de mucha gente - es que están demasiado confiados en su finquita que se enajenan de la realidad mencionada en el párrafo anterior. No evolucionan, no se adaptan, se convierten en versiones obsoletas de sí mismos. Entonces viene el "New Kid on the Block" y lo echa a un lado.

Eso mismo pasa con nosotros. Nos dormimos "en los 3 segundos" en nuestras relaciones, nuestros empleos, nuestras familias... Y, de momento, somos un "cero a la izquierda". Nos suplantan, nos despiden, nos echan a un lado.

En esos precisos momentos nos cae la agüita bien fría de la humildad. Ahí vemos y reconocemos que - así como la vida es dinámica y llena de cambios - nosotros debemos reinventarnos todos los días. Buscar aprender algo nuevo, hacer algo diferente que exija el uso de mis talentos, mantener viva la llama que nos quema por dentro. Es una tarea diaria, porque sólo vivimos un día a la vez.

La humildad no significa humillación. La verdadera humildad no es mala. La humildad nos debe permitir apuntar a las estrellas... mientras tenemos los pies bien puestos sobre la tierra. Es una oportunidad que tenemos que darnos todos una que otra vez. No importa si perdimos una elección o nuestro empleo.

Perdiendo ganamos: experiencia, sabiduría, paz, tranquilidad, auto-conocimiento... Y mucho tiempo libre para reflexionar en el camino recorrido.

El momento de la dura lección es ahora. El momento de crecer y evolucionar es DESDE ahora. Ya el viento secará mis lágrimas al caminar...

(Imagen cortesía http://www.desmotivar.com) 


miércoles, 31 de octubre de 2012

Caravana "for Dummies"

Estamos en tiempo de elecciones, por lo que algunos le damos unas pequeñas vacaciones al sentido común. Y en éstas, las elecciones acuáticas (tsunamis, olas, etc.) y en el espíritu de ser lo menos serios posible y satirizar lo auto-satirizable, nos hemos dado a la tarea de hacer una lista. La lista de lo esencial para sobrevivir y sobresalir (en el ridículo, enorgulleciéndonos mucho y dándonos tela para cortar) en una caravana política.

Porque nada le da a uno más ganas de que Sandy dé un viraje y nos visite que ver a miles de boricuas "bestiales" en un "chijí chijá" traido arrastrando por los pelos, tratando de justificar lo injustificable. Sin más, aquí lo esencial para una caravana política en Macondo... digo, Puerto Rico:

1- La ropa

Cualquiera que sea el color de tu partido, debes tener a la mano camisas con todas las tonalidades existentes de ese color. Por supuesto, deben también tener hechos los flequitos esos "homemade" que tienen el nudito al final. Bien lindos que se ven... si estás imitando a Guille. Y si tenemos unas libritas de más, esos hot pants o skinny jeans son el mejor aliado de nuestros "chichos poderosos". No, y el detalle magistral del dubi-dubi...

2- La neverita

Porque Medallistas somos todos... Claro, par de cajitas de Gasolina son bienvenidas, cónsul.

3- Las cornetas y las vuvuzelas

Y las estás tocando desde que saliste de la dichosa casa. Si con la ropa que traes puesta (véase #1) no llamas la atención, te puedes matar soplando la corneta y nada. Así que sóplese para las ventas.

4- Banderas

Una de cada partido, por si acaso pasas por "territorio apache". Y una de Rosselló, por si acaso se tira "write-in".

5- Transportación

Si puede ser en "four-track", mejor. La cosa es que si pasa un accidente, llevarnos enredados la mayor cantidad de colleras posible. Si eso no es posible, pues usamos las guaguas con el musicón encendi'o, y 50 personas montadas. Y por supuesto, vamos a hacer la caravana en la hora pico del tapón para que mucha gente (déjame ver qué palabra utilizo para no sonar grosero... ah, ok) se joda tratando de llegar a ese sitio al que tenían que llegar temprano...

Bueno, creo que esa es la lista. No verán en la lista opúsculos ("brochures" en Castilla la Vieja) con información acerca de la plataforma de gobierno del partido o del candidato en sí. Eso sería una pérdida de tiempo y dinero que podría estar destinado al Fondo General... del candidato. Además, si en cuatro años no nos preocupamos de conocer a los candidatos ni legisladores, no lo vamos a hacer una semana antes. Porque a los partidos tampoco les conviene que el electorado esté informado. Se imaginan, no se les vaya a ocurrir no votar por ellos...

Lo malo es que se nos está yendo la vida. Por el bienestar de unos pocos, pagamos los muchos. Y eso, no es chiste.

miércoles, 24 de octubre de 2012

El canto de las balas

No sé cuántos fueron. Muchos. Demasiados. Y se escucharon como si hubiesen ocurrido en el patio de mi casa. Alguien disparó... y yo fui el único que lo oí. Nadie más.

Como si el mensaje oculto de tal suceso fuese exclusivamente para mí. Como un alerta... Un recordatorio de que las balas no deben ser algo cotidiano. Algo normal, esperado. Algo a lo que tengo que acostumbrarme.

¿Quién invitó a la horrible cara, la tenebrosa voz, de la violencia, de la muerte a destiempo, a las noches de mi tierra, regida por el colorido cantar del coquí? ¿Con qué derecho nos creemos propietarios de la paz y la tranquilidad del prójimo? ¿De su vida?

La paz se ha convertido en un privilegio que muy pocos disfrutan. Un privilegio que cada vez nos sale más caro: desde las alarmas, las rejas, las armas, hasta el renunciar a nuestra vida social. Lo escuchamos todos los días, de boca nuestra o de nuestra gente. No se limita a las "altas horas de la noche"... Ni en nuestro "hogar, dulce hogar" estamos a salvo. Ni en la calle, el mall, el cine. Esos espacios se han convertido, lamentablemente, en campos de guerra. En el patio donde el demonio juega a policías y ladrones.

Uno se siente impotente ante este cuadro, este "diagnóstico" informal que uno hace de la situación. Sabiendo muy bien que, por uno mismo, es imposible hacer algo físicamente para detener estos incidentes. No obstante, nuestro campo de acción, la tierra buena en la que debemos sembrar buena semilla, está en nuestras casas. Los más jóvenes deben convertirse en ese huerto que da frutos alimentado por los valores que les inculcamos. Son esos frutos los que sostendrán a esta sociedad falta de esperanza.

Dos personas murieron muy cerca de mí. No sé sus nombres, probablemente no los conocía. Pero temo que era gente joven. Como la que me encuentro a cada momento a mi alrededor. Gente joven que no debería tener nada que ver ni buscar con la violencia ni la muerte.

Esa alarma sigue sonando, al oído, y me despierta a la realidad de una lucha que tenemos que seguir dando los que nos quedamos. Las balas suenan muy cerca, y el coquí se escucha cada vez más lejano...

Que descansen en paz.

martes, 16 de octubre de 2012

Ver con "ojos de niño"

Vi esta mañana esta imagen en Facebook y me impactó porque encierra una gran enseñanza:

Si quizás viéramos los problemas, las pruebas y los retos con los ojos de un niño, el "salto" lo daríamos con más fe. Y lo disfrutaríamos mucho más. Bendiciones a todos.